Las monedas que usas todos los días están a punto de sufrir una transformación mayor. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió a la Cámara de Diputados dos iniciativas de reforma a la Ley Monetaria para modificar la composición física de las monedas de 10 pesos y establecer un diseño unificado para las de 20 pesos, con el objetivo de optimizar el gasto público y garantizar que el dinero circule en lugar de terminar guardado en alcancías o vitrinas.
Moneda de 20 pesos: El fin del «souvenir»
El Gobierno Federal detectó un problema inusual: la gente no gasta las monedas de 20 pesos. Según estudios del Banco de México (Banxico) citados en la iniciativa, al recibir una de estas piezas, los ciudadanos prefieren conservarlas como objetos de colección debido a la constante variación de sus diseños conmemorativos.
El documento revela que, aunque la población reconoce estas monedas, el 81% no recuerda qué evento conmemoran y muchos las confunden con emisiones anteriores. Para solucionar esto, se propone estandarizar la imagen:
Nuevo diseño: El reverso ostentará el Templo de Kukulkán (Chichén Itzá), patrimonio mundial por la Unesco.
Accesibilidad: El símbolo «$» y el número «20» serán más grandes para ayudar a personas con discapacidad visual y adultos mayores.
Forma: Mantendrá su silueta dodecagonal (12 lados) y su composición bimetálica actual (arillo de bronce-aluminio y centro de alpaca).
Las monedas de 20 pesos (familia C1) son fáciles de identificar para las personas con discapacidad visual.
Su forma dodecagonal (12 lados) permite que sean reconocibles al tacto.#BancoDeMéxico #Monedas20pesos pic.twitter.com/4QGDuNkb1X
— Banco de México (@Banxico) October 23, 2025
“Se propone este diseño porque representa un símbolo icónico de la riqueza cultural e histórica de México… promoviendo el orgullo nacional en una pieza de uso cotidiano”, se lee en la propuesta.
Moneda de 10 pesos: Un cambio invisible pero necesario
En el caso de la moneda de 10 pesos, el cambio no será estético, sino estructural y económico. Actualmente, el centro plateado de esta moneda está hecho de alpaca (una aleación de cobre, níquel y zinc). Sin embargo, el precio del cobre ha aumentado un 82% en los últimos cinco años, encareciendo la acuñación.
La propuesta de Sheinbaum plantea sustituir este núcleo costoso por uno de acero recubierto de níquel.
Beneficio: Reduce costos de fabricación sin alterar el tamaño, peso o el grabado del Calendario Azteca.
Seguridad: El nuevo material permite integrar tecnologías de «firma electromagnética» para evitar falsificaciones.
¿Qué pasará con mis monedas actuales?
No perderán su valor. Ambas iniciativas, que ya fueron turnadas a la Comisión de Hacienda para su dictamen, establecen que las nuevas emisiones coexistirán con las antiguas hasta que el Banco de México decida retirarlas gradualmente de circulación.
Redactada por: Oralia Galindo

