El gobierno federal, a través del IMSS-Bienestar, ha puesto en marcha una licitación para asegurar que los médicos cubanos que colaboran en México cuenten con todas las comodidades: hospedaje, alimentación balanceada y transporte privado. Esta búsqueda de «condiciones de vida adecuadas» para el personal extranjero contrasta dramáticamente con la realidad de explotación normalizada que viven miles de médicos y médicas en México, quienes enfrentan jornadas inhumanas y carencias sistemáticas en los mismos hospitales públicos.
La licitación pública
LA-47-AYO-047AYO955-N-116-2025 detalla un contrato de servicios que parece describir un mundo ajeno para cualquier médico interno de pregrado (MIP), pasante en servicio social o residente mexicano. Mientras a los doctores nacionales se les somete a guardias de hasta 36 horas continuas, a menudo con salarios simbólicos o nulos y en un ambiente de constante acoso y violencia, el gobierno se preocupa por garantizar que los colaboradores cubanos tengan una estancia confortable.
El documento oficial justifica la contratación de estos servicios para dar «apoyo logístico y operativo» a los «Profesionales de la Salud provenientes de la República de Cuba» que son asignados a zonas de alta marginación. Sin embargo, la convocatoria ignora la crisis que enfrenta el personal local, que a diario debe lidiar con la falta de insumos básicos, equipos obsoletos y una infraestructura hospitalaria deficiente para poder salvar vidas.
Un contrato a la medida
Las especificaciones del servicio a contratar para los médicos cubanos son claras y distan mucho de la precariedad del sistema de salud mexicano:
Hospedaje garantizado: El contrato estipula alojamiento en hoteles de tres estrellas, departamentos o casas, con habitaciones preferentemente individuales o con ocupación mínima.
Alimentación nutritiva: Se deben proporcionar tres comidas diarias, los siete días de la semana, asegurando que los menús se basen en el Plato del Bien Comer, según la Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012.
Transporte terrestre: Se incluye un servicio de transporte permanente en viaje redondo para trasladar a los médicos desde su hospedaje hasta el hospital o unidad médica para cubrir sus turnos, ya sean matutinos, vespertinos o nocturnos.
Conv MED CUBEsta realidad choca de frente con la de los residentes mexicanos, quienes después de una guardia de más de 30 horas deben encontrar la forma de volver a casa por sus propios medios, muchas veces costeando transporte de plataformas por la inseguridad y el agotamiento extremo.
El trato preferencial hacia el personal extranjero, con un contrato cuya vigencia se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2025, evidencia un profundo doble estándar y agrava el resentimiento de una comunidad médica nacional que se siente abandonada y menospreciada por su propio gobierno. La pregunta que resuena en los pasillos de los hospitales públicos es contundente: ¿cuándo habrá una licitación para garantizar condiciones dignas, justas y seguras para quienes sostienen el sistema de salud de México?

