Fotografía: Ismael López Ramírez y Joel Martínez Hernández fueron acribillados en Santiago Juxtlahuaca y su vehículo incendiado.
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La violencia en la región triqui de Oaxaca escaló a un nuevo nivel de brutalidad la mañana de este lunes 20 de abril. Dos trabajadores de la construcción, pertenecientes al Movimiento Unificado de Liberación Triqui Independiente (MULTI), fueron emboscados, asesinados a balazos y posteriormente calcinados al interior de su vehículo mientras se dirigían a su jornada laboral.

El ataque armado se registró alrededor de las 08:50 horas en el paraje conocido como “Loma del Águila”, ubicado en la jurisdicción de Concepción Carrizal Copala. De acuerdo con los reportes policiales, las víctimas, identificadas como Ismael López Ramírez y Joel Martínez Hernández, fueron interceptadas por sujetos desconocidos que abrieron fuego de manera indiscriminada desde los flancos del camino.

Tras detener la marcha de la camioneta con la lluvia de balas, los agresores rociaron combustible y prendieron fuego a la unidad, dejando atrapados a los dos hombres en un acto que el MULTI calificó de «extrema crueldad y desprecio por la vida».

Acusan a caciques y paramilitares

A través de un comunicado urgente, la dirigencia del MULTI no dudó en señalar a los presuntos responsables. La organización atribuyó el doble homicidio a un grupo paramilitar que, aseguran, opera bajo las órdenes de Antonio Ramírez Martínez, vinculado a la familia caciquil Ortiz, pertenecientes a la dirigencia del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT).

“Este hecho no constituye un evento aislado, sino la expresión de una violencia estructural persistente en la región triqui, donde la vida de los pueblos indígenas continúa siendo vulnerada en un contexto de impunidad», denunció el movimiento, advirtiendo que el objetivo de estas agresiones es sembrar terror y desarticular los procesos de autonomía comunitaria.

Ruptura de la paz en medio de diálogos federales

El doble asesinato ha encendido las alertas a nivel nacional e internacional, pues ocurre en un momento político crítico. Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos “Zeferino Ladrillero”, el Frente Popular de la Montaña y la Unidad Nacional Independiente en Resistencia (UNIR) destacaron la alarmante contradicción de que esta masacre suceda a escasos días de las mesas de diálogo sostenidas el 13 y 14 de abril con la Secretaría de Gobernación (Segob).

Además, el ataque coincide temporalmente con la visita a México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, evidenciando la vulnerabilidad de las comunidades indígenas frente a grupos armados.

Peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) arribaron a la escena del crimen para realizar el levantamiento de los cuerpos e iniciar las carpetas de investigación correspondientes. Mientras tanto, las organizaciones civiles y el MULTI lanzaron un llamado enérgico al gobernador Salomón Jara, a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la Fiscalía General de la República para que intervengan de inmediato, garanticen la seguridad de las familias afectadas y detengan la impunidad que sigue derramando sangre en la montaña oaxaqueña.


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