En defensa de la memoria, la identidad y la vida marina, los habitantes de las comunidades de Punta de Mita y Emiliano Zapata han marcado una línea en la arena. Durante una asamblea popular celebrada en la plaza pública, ciudadanos y activistas rechazaron por unanimidad la propuesta de la empresa Cantiles de Mita —perteneciente al Grupo DINE— de retroceder apenas cinco metros el muro de piedra que invade la zona federal marítimo-terrestre en la playa Las Cocinas.
La exigencia del pueblo es clara e innegociable: un retiro mínimo de 20 metros para salvaguardar no solo el espacio público, sino el área crítica de desove de las tortugas gigantes, Carey y Golfina, especies que requieren grandes extensiones de litoral para anidar y que hoy están amenazadas por la maquinaria pesada del desarrollo de lujo Montage.
Un ecocidio disfrazado y solapado
Para los locales, Las Cocinas representa el último tramo de costa virgen que no ha sido privatizado en la región. Sin embargo, la desarrolladora ha avanzado sobre los bienes comunes registrando sus trabajos bajo la figura de «obra emergente por cuidado de playa». La realidad que denuncian los pobladores es otra: erosión severa, remoción de mangle y alteración letal del ecosistema, todo ejecutado sin haber entregado una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) formal.
A pesar de que dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente han admitido irregularidades, las obras continúan bajo el cobijo y resguardo de la Policía Estatal, evidenciando una profunda desigualdad donde los desarrollos de alta gama captan millones de dólares mientras desplazan a las comunidades originarias. La indignación escaló cuando el alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana, se presentó en la asamblea, siendo repudiado por los vecinos tras mantener una postura omisa durante los momentos más críticos del conflicto.
Criminalización y resistencia: La #BatallaPorLaPlaya
Defender la naturaleza en Nayarit se ha vuelto una actividad de alto riesgo. Los activistas Efraín López, Pepe Ávila y Eduardo Huerta han denunciado públicamente ser blanco de represión, amenazas y la apertura de carpetas de investigación por parte de las autoridades estatales.
“Es doloroso pensar cómo nos ha tratado un gobierno estatal por defender algo que le pertenece al pueblo”, señaló López, acusando colusión entre Grupo DINE y las autoridades. La tensión llegó a su punto máximo durante una manifestación pacífica que fue dispersada de forma arbitraria por elementos de la Policía Estatal, resultando en la detención de tres defensores ambientales: Sandra Fabiola Navarro, Benjamín Yáñez y Marco Antonio Benavides.
¿Cómo apoyar a la comunidad?
El «Colectivo Batalla por la Playa» ha dejado claro que su resistencia no se detendrá hasta garantizar el libre tránsito, la remoción de las barreras y la protección del ecosistema costero. Ante la criminalización y el alto costo de enfrentar a un gigante corporativo, la comunidad ha hecho un llamado a la solidaridad nacional e internacional.
Para sostener los gastos de su defensa legal y continuar protegiendo este patrimonio natural de los mexicanos, los habitantes han habilitado una campaña de recaudación de fondos. Quienes deseen sumarse a la causa contra el extractivismo inmobiliario pueden donar directamente en su plataforma oficial: www.gofundme.com/f/batalla-por-la-playa.
«No estamos peleando nada malo, estamos tratando de proteger a la madre tierra de las personas que le hacen daño», sentencian los guardianes de Las Cocinas.

