Petróleos Mexicanos (Pemex) atraviesa una etapa de profundos contrastes. Durante el primer trimestre de 2026, la empresa estatal logró reducir su deuda financiera a niveles no vistos en más de una década y catapultó su nivel de refinación; sin embargo, cerró el periodo con una pérdida neta de 45 mil 993 millones de pesos, marcando un arranque de año complejo bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con los reportes financieros entregados este jueves a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el saldo negativo es superior a las mermas por 43 mil 329 millones de pesos registradas en el mismo lapso de 2025. Este deterioro financiero fue atribuido a una disminución del 7.6% en los ingresos totales (ubicados en 365 mil 696 millones de pesos) derivada de menores ventas de exportación, un mayor deterioro de activos fijos, y una fuerte pérdida cambiaria por 8 mil 935 millones de pesos ante la depreciación del peso frente al dólar. Esta coyuntura económica fue detallada en los análisis periodísticos de Julio Gutiérrez para La Jornada y Everardo Martínez en El Universal.
📍Pemex acelera el desendeudamiento y fortalece su desempeño operativo en el primer trimestre de 2026.
Comunicado nacional: https://t.co/hD5aPmxtau pic.twitter.com/NKUrOleKbJ
— Petróleos Mexicanos (@Pemex) April 30, 2026
El alivio de la deuda y pagos a proveedores
Pese a los números rojos en la utilidad neta, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, destacó un hito corporativo: la deuda financiera neta total disminuyó un 7.3% respecto al cierre de 2025, situándose en 79 mil millones de dólares, el nivel más bajo desde 2014.
Sobre este punto, reportes de Forbes México (con información de Reuters) y de Héctor Usla para El Financiero coinciden en que la reducción del saldo, sumada a mejores condiciones de financiamiento, permitió disminuir el costo de la deuda primaria en un 13.4%. Asimismo, la petrolera subrayó el pago de 152 mil millones de pesos a proveedores y contratistas, combinando recursos propios y programas de financiamiento. Aún así, los pasivos pendientes en este renglón rondan los 375 mil 121 millones de pesos.
Producción al alza y autosuficiencia
En el terreno operativo, la narrativa es sustancialmente distinta. La producción de hidrocarburos líquidos promedió 1.652 millones de barriles diarios (Mbd), un incremento del 2.3% interanual impulsado por campos estratégicos como Maloob, Ixachi y Quesqui. Simultáneamente, la producción de gas registró aumentos de hasta el 12.1%, alcanzando los 3,925 millones de pies cúbicos diarios.
El mayor logro industrial residió en el Sistema Nacional de Refinación (SNR), el cual logró procesar 1.141 Mbd de crudo (+22.2%), destacando el aporte de la refinería de Tula y el arranque de Dos Bocas. Este volumen trimestral, el mayor en más de una década, permitió reducir la dependencia de importaciones de combustibles en un 23.3%, dato enfatizado en los despachos de la agencia EFE compartidos por la Universidad de Colima y Aristegui Noticias.
Retos ambientales y crisis de infraestructura
No obstante, el viraje hacia la refinación interna y la soberanía energética ha cobrado severos costos colaterales. Como documentó Karina Suárez para El País y complementó La Silla Rota a través de reportes de Carolina García, Pemex ha tenido que sortear recientes crisis, incluyendo incendios en instalaciones de Dos Bocas y un megaderrame de crudo en el Golfo de México.
A esto se suma un alarmante retroceso ambiental: durante el trimestre, las emisiones de metano de la compañía se dispararon un 51.2% y las de dióxido de carbono equivalente un 37.3%, como consecuencia directa de fallas de infraestructura operativa y el encendido de la Refinería Olmeca.
Respaldo de los mercados
Pese a los retos, la confianza del mercado ofreció un respiro. En febrero, la paraestatal regresó al mercado local de capitales tras años de ausencia con una emisión de certificados bursátiles por 31 mil 500 millones de pesos, registrando una sobredemanda histórica de 2.5 veces. En paralelo, arrancó formalmente el proyecto en aguas ultraprofundas Trión, en alianza con Woodside Energy.
El panorama para el resto de 2026 exige a Pemex equilibrar sus innegables avances operativos con la urgente necesidad de frenar el impacto ecológico y mitigar la volatilidad global que sigue mermando su balance final.

