Fotografía: ESPECIAL
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Nuevo Laredo, Tamaulipas, 13 de octubre de 2024 – En dos hechos violentos ocurridos en un lapso de 24 horas, tres civiles fueron asesinados por personal del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional durante persecuciones a presuntos delincuentes en Nuevo Laredo. Entre las víctimas se encuentra una niña de 8 años, una enfermera del IMSS y un hombre aparentemente secuestrado.

Las víctimas fueron identificadas como
Lidia Iris Fuentes Galván, de 8 años;
Yuricie Rivera Elizalde, enfermera de 46 años; y Diego Alfredo, de 18 años. El Comité de Derechos Humanos, basado en testimonios de familiares, informó sobre la tragedia que ha conmocionado a la población.

El primer incidente ocurrió el viernes 11 de octubre por la noche en el cruce de Eva Sámano y Miquihuana, en el Fraccionamiento La Fe. Yuricie Rivera viajaba en una camioneta con su esposo e hijo cuando fue alcanzada por una bala disparada por soldados del Ejército. Según testigos, los militares disparaban mientras perseguían a presuntos delincuentes, sin tener en cuenta la presencia de civiles en la zona. Rivera murió instantáneamente dentro del vehículo, mientras su familia pedía auxilio. Los militares, al percatarse de la situación, abandonaron la escena sin ofrecer asistencia.

El segundo hecho sucedió el sábado 12 de octubre en el Fraccionamiento

Palmares. Lidia Galván Reséndez y su nieta Lidia Iris Fuentes quedaron atrapadas en una balacera entre la Guardia Nacional y presuntos criminales mientras iban a una papelería. La menor recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba protegerse. A pesar de ser trasladada al hospital, falleció minutos después. Lidia Iris cursaba el tercer grado en la primaria federal Plan de Ayala, y su muerte ha generado gran consternación entre sus maestros y compañeros.

En el mismo operativo del sábado, Diego Alfredo fue hallado en una camioneta perseguida por las autoridades, presentando signos de tortura. No portaba armas ni equipo táctico, lo que ha llevado a sospechar que era una víctima de secuestro.

El Gobierno de Tamaulipas ha guardado silencio ante estos trágicos eventos. Ni la Fiscalía General del Estado ni la Comisión de Derechos Humanos han emitido declaraciones sobre el uso excesivo de la fuerza o el apoyo a las familias afectadas.

Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, es el responsable de la información divulgada sobre estos hechos.


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