El escenario político rumbo a las elecciones de 2027 comienza a reconfigurarse con una fractura clave en el bloque oficialista. Karen Castrejón Trujillo, dirigente nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), confirmó que su instituto político competirá sin la alianza de Morena por la gubernatura de San Luis Potosí, apostando por perfiles propios en su principal bastión electoral.
La decisión tiene un trasfondo de peso: la barrera antinepotismo impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Aunque la reforma constitucional que prohíbe heredar cargos de elección popular a familiares directos entrará en vigor hasta 2030 (tras negociaciones del propio PVEM y PT), Morena determinó aplicar este candado en sus estatutos internos desde 2027.
Esta restricción guinda no solo imposibilita a Morena postular a la senadora Ruth González Silva —esposa del actual gobernador potosino, Ricardo Gallardo Cardona—, sino que cierra definitivamente la puerta a las sucesiones que ya se orquestaban en otros estados. Destacan los casos de Guerrero y Zacatecas, donde los senadores morenistas Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal alistaban el terreno para suceder a su hija (Evelyn Salgado) y a su hermano (David Monreal), respectivamente.
San Luis Potosí, el epicentro del cisma
Durante el arranque de los trabajos electorales del PVEM en la entidad, Castrejón Trujillo fue enfática: «Estamos listos en el próximo proceso electoral para ganar, para ir solos, que es lo que nos ha pedido la gente». El evento sirvió como vitrina para arropar a Ruth González, quien se perfila como la favorita indiscutible del partido ecologista para mantener el control del Ejecutivo estatal.
RUTH GONZÁLEZ NO DEFINE CANDIDATURA EN SLP
La senadora del PVEM dijo que no ha decidido si competirá. Señaló que su prioridad es el trabajo legislativo y que cualquier decisión dependerá de tiempos legales, encuestas y la voluntad ciudadana. pic.twitter.com/cxbq3WloHZ
— LuisCardenasMX (@LuisCardenasMx) April 14, 2026
Por su parte, González Silva defendió la fortaleza de su partido en la región, marcando una clara distancia con sus aliados federales. «En San Luis Potosí somos la primera fuerza política del estado (…) Con todo respeto para mis compañeros de Morena, se demostró en 2021 que fueron la cuarta fuerza y en 2024 la tercera», señaló la legisladora, cifras que coinciden con los análisis publicados por diarios nacionales como El Financiero, que ubican al partido guinda aún lejos de la hegemonía local.
¿Estrategia o ruptura definitiva?
El distanciamiento en San Luis Potosí rememora el libreto de 2021, cuando el hoy gobernador Ricardo Gallardo ganó las elecciones arropado únicamente por el PVEM y el PT, superando por un amplio margen a la candidata de Morena. Una vez en el poder, Gallardo juró lealtad a la Cuarta Transformación, aportando más de 800 mil votos a la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum en 2024.
Mientras a nivel federal los partidos mantienen su pacto legislativo, el destape anticipado de figuras locales evidencia que la batalla por los estados tendrá sus propias reglas. El PVEM ya perfila a una docena de posibles candidatos para las gubernaturas en juego, advirtiendo que en entidades donde cuenten con el capital político suficiente, no cederán espacios ante las restricciones internas de Morena.

