Una silenciosa amenaza a la salud infantil ha encendido las alertas en el estado de Nuevo León. La Secretaría de Salud estatal, en coordinación con TecSalud del Tecnológico de Monterrey, confirmó la detección de altos niveles de plomo en la sangre de más de 80 niños y niñas inscritos en los Centros de Desarrollo Infantil (Cendis) del área metropolitana.
Los hallazgos, derivados de una primera fase de estudios iniciada en 2025 con la autorización de los padres de familia, revelaron que de mil 239 menores evaluados, 84 se encuentran en niveles considerados de riesgo. Los casos se distribuyen en 10 de los 11 planteles analizados, concentrándose principalmente en los Cendis de Escobedo (20 casos), Apodaca (19) y Monterrey (17 en total entre los planteles 1 y 5), mientras que Ciénega de Flores se mantuvo sin registros.
Ante estos resultados preliminares, Guadalupe Rodríguez, directora general de los Cendis, anunció que el tamizaje se extenderá al 100% de la matrícula, abarcando a más de 5 mil 300 estudiantes. Además, los infantes afectados serán sometidos a pruebas venosas y capilares en laboratorios especializados y canalizados a la UNEME Pediátrica para evaluar su neurodesarrollo.
El fantasma del autismo y la contaminación industrial
La preocupación de las autoridades educativas va más allá de la presencia del metal. Rodríguez alertó sobre un incremento exponencial de casos de autismo en la institución, con 69 menores diagnosticados actualmente. Diversos estudios médicos internacionales sugieren que la exposición ambiental al plomo podría estar relacionada con el desarrollo de trastornos del espectro autista.
Desde las instalaciones de @info7mty en Monterrey, Luis Padua informa que un estudio detectó presencia de plomo en la sangre de algunos niños, lo que encendió alertas sobre posibles riesgos a la salud ⚠️🧪
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— adn Noticias (@adnnoticiasmx) April 20, 2026
A esto se suma la exigencia de los directivos hacia la Secretaría de Medio Ambiente para investigar a las industrias aledañas a los planteles, señalando como un antecedente alarmante el reciente fallecimiento por cáncer de tres maestras menores de 30 años.
Un problema multifactorial de alcance nacional
A pesar de los señalamientos hacia la industria local, los expertos piden cautela. El doctor Augusto Rojas Martínez, profesor investigador de TecSalud, advirtió que la exposición al plomo no se limita a la contaminación atmosférica o industrial, sino que es un problema de salud pública a nivel nacional que afecta a cerca del 20% de la población infantil en México.
El especialista detalló que el origen suele ser multifactorial e intrafamiliar, proviniendo del uso de ollas de cerámica vidriada antigua, pinturas en casas viejas, juguetes metálicos o la cercanía a talleres de soldadura y reciclaje. Asimismo, explicó que aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que no existe un nivel seguro de plomo, concentraciones por debajo de los 3.5 microgramos por decilitro suelen requerir únicamente monitoreo y no intervenciones médicas agresivas.
Mientras se realizan las pruebas confirmatorias —cuyo costo de mil 800 pesos por niño ha sido absorbido conjuntamente por padres e institución—, las autoridades sanitarias han recomendado modificaciones inmediatas en la dieta, el ejercicio y los hábitos de higiene de los menores afectados, en espera de que sus cuerpos logren expulsar de manera natural este elemento tóxico.

