Lo que comenzó como una celebración de amistad el 14 de febrero en una de las zonas más exclusivas de la capital poblana, terminó en una masacre que ha conmocionado a la sociedad y a la comunidad universitaria. Un ataque armado directo frente al bar «Sala de Despecho», ubicado en la Isla de Angelópolis, cobró la vida de tres jóvenes profesionistas y dejó a cinco personas más heridas.
Gisele, Joaquín y Emmanuel, los tres asesinados afuera de Sala de Despecho en Angelópolis
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— El Diario Del Narco (@Diariodenarco) February 15, 2026
Los hechos ocurrieron alrededor de las 02:30 horas del sábado. Según testigos y reportes al 911, un comando armado interceptó una camioneta Mercedes Benz blanca en la que viajaban las víctimas, descargando una ráfaga de al menos 20 disparos.
¿Quiénes eran las víctimas?
La tragedia ha golpeado profundamente a diversos sectores, pues los fallecidos eran jóvenes con promisorias carreras:
Las líneas de investigación: entre el ataque directo y las víctimas colaterales
Aunque familiares y amigos defienden la integridad de los jóvenes, fuentes de seguridad sugieren que el ataque iba dirigido específicamente contra Joaquín Wirth, presuntamente vinculado a una deuda millonaria o actividades ilícitas en centros nocturnos. Bajo esta hipótesis, Gisele y Emmanuel habrían sido víctimas colaterales.
Sin embargo, la exigencia social es clara: esclarecer la verdad sin criminalizar a priori a las víctimas. Cuatro sujetos ya han sido detenidos y se encuentran rindiendo declaración para determinar el móvil y la autoría intelectual.
«No a la puerta giratoria»
La iniciativa privada y el sector académico han alzado la voz al unísono. Juan Pablo Cisneros, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla, exigió a la Fiscalía General del Estado evitar la «puerta giratoria» —que los delincuentes salgan libres rápidamente— y demandó investigar no solo a los autores materiales, sino las redes criminales que operan en la zona de la Vía Atlixcáyotl.
«Queremos justicia y que el peso de la ley sea aplicado sin dudas, sin pretextos ni ineficiencias», sentenció el líder empresarial, descartando por el momento reportes de cobro de piso por parte de los dueños de establecimientos en la zona.
El saldo de violencia también mantiene hospitalizados a cinco lesionados: Jennifer (28), Diego (18), Enrique (29) y José Luis (56), quienes luchan por su recuperación tras una noche que tiñó de sangre el corazón moderno de Puebla.

