Fotografía: Advierte que la ley actual tiene un vacío legal que deja impunes a los agresores digitales.
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El senador por el Estado de México y vicecoordinador del PAN, Enrique Vargas del Villar, presentó una iniciativa de ley para cerrar el paso a una creciente forma de violencia digital: la creación y difusión de contenido sexual falso generado por Inteligencia Artificial (IA), conocido como deepfake.

La propuesta busca reformar el Artículo 199 Octies del Código Penal Federal para imponer penas de hasta seis años de prisión y multas de hasta mil UMAs (Unidades de Medida y Actualización) a quienes cometan este delito.

Vargas del Villar destacó que el objetivo es prevenir y erradicar prácticas que vulneran la privacidad, especialmente de mujeres, jóvenes y adolescentes, quienes son las principales víctimas.

El vacío legal de la IA

Durante su exposición, Enrique Vargas señaló que el fenómeno de los deepfakes sexuales crece de manera alarmante. Advirtió que, aunque el contenido es falso, el daño es real y profundo.

«A pesar de que este tipo de contenido no es real, tiene consecuencias devastadoras para la reputación, salud mental y vida personal de las víctimas», manifestó el senador panista.

Explicó que la legislación actual, si bien sanciona la difusión de contenido íntimo real (como en la «Ley Olimpia»), no tipifica la creación o alteración de contenido mediante IA. Esto, afirmó Vargas, «permite un vacío legal» que protege a quienes usan estas tecnologías para cometer agresión, acoso o difamación sexual.

Una iniciativa que escucha a los jóvenes

El legislador mexiquense subrayó que esta propuesta legislativa tiene su origen en las demandas de la juventud.

«Este proyecto de decreto surge de escuchar a jóvenes de todo el país, mediante la realización de un Parlamento Juvenil en la Cámara de Senadores», detalló Vargas. Fueron los propios jóvenes quienes expresaron la urgencia de actualizar la ley para penalizar la manipulación de imágenes y audios con fines sexuales.

La urgencia se respalda con cifras: según el Center for Humane Technology, el 96% de los deepfakes tienen contenido sexual. Peor aún, la empresa Sensity AI estima que en 2023 se identificaron más de 500 mil videos de este tipo, y el número se duplica cada seis meses.

Enrique Vargas fue enfático en que la iniciativa no busca coartar la libertad de expresión, sino «sancionar el uso doloso de tecnologías para simular actos sexuales falsos» y cumplir con las obligaciones del Estado en materia de protección contra la violencia digital.

«El uso de herramientas de inteligencia artificial con fines de agresión sexual no debe quedar sin sanción penal», concluyó.


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