Estados Unidos ejecutó un nuevo ataque militar contra una supuesta «narcolancha» en el Océano Pacífico este miércoles, resultando en la muerte de cuatro personas. El bombardeo fue confirmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a través de la red social X, y eleva la cifra total de fallecidos a 62 como parte de la controvertida campaña militar ordenada por el presidente Donald Trump.
El ataque se produce apenas unas horas después de otra operación letal contra cuatro embarcaciones en el Pacífico, que dejó un saldo de 14 civiles muertos y un superviviente, quien no ha podido ser localizado por las autoridades mexicanas.
Hegseth, quien ha renombrado el Pentágono como el «Departamento de Guerra», publicó un video del ataque de este miércoles. Aseguró, sin ofrecer pruebas, que el bote era operado por una «organización terrorista» no identificada y que la operación se realizó en aguas internacionales.
Earlier today, at the direction of President Trump, the Department of War carried out a lethal kinetic strike on yet another narco-trafficking vessel operated by a Designated Terrorist Organization (DTO) in the Eastern Pacific.
This vessel, like all the others, was known by our… pic.twitter.com/mBOLA5RYQe
— Secretary of War Pete Hegseth (@SecWar) October 29, 2025
Presión militar sobre Venezuela
Esta serie de ataques extrajudiciales, que suman 15 desde principios de septiembre, se está intensificando en las aguas cercanas a Venezuela. La Administración Trump ya no oculta que, tras la fachada de una operación antinarcóticos, busca incrementar la presión para forzar un cambio de régimen en el país sudamericano.
Donald Trump ha acusado repetidamente al presidente Nicolás Maduro de liderar un «narcoestado» y ha autorizado operaciones encubiertas de la CIA en suelo venezolano.
La retórica belicista se ha materializado en un despliegue militar sin precedentes en la zona de influencia del Comando Sur. Cerca de 10,000 tropas, una decena de buques de guerra y un submarino nuclear se han movilizado a la región. El pasado viernes, Trump ordenó el envío del portaaviones más grande y moderno de su flota, el USS Gerald Ford, al Caribe, el cual llegará a la zona la próxima semana con más de 5,000 marineros.
Reacciones y contexto
El gobierno de EE.UU. ha justificado sus acciones vinculando estos buques a organizaciones que considera terroristas, como el Tren de Aragua, cárteles mexicanos (Sinaloa, CJNG) y disidencias de las FARC.
Horas antes del anuncio de Hegseth, el presidente venezolano Nicolás Maduro informó que su Fuerza Aérea interceptó tres aeronaves presuntamente usadas para el narcotráfico, en un claro intento de demostrar soberanía y esfuerzos antidrogas ante el masivo despliegue estadounidense.
Mientras tanto, en Washington, el Senado tiene pendiente una votación que podría obligar a Trump a detener esta campaña naval, la cual, según el propio presidente estadounidense, se aproxima a una «segunda fase» que incluiría acciones en tierra.

