En un claro endurecimiento de su postura, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una advertencia directa a las empresas farmacéuticas que no cumplieron con los plazos de entrega de medicamentos, afirmando que los adeudos previos del gobierno no son una justificación válida para incumplir los nuevos contratos. Pese a estos retrasos, la mandataria aseguró que el abasto nacional en el IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar se mantiene por encima del 90%.
El conflicto se centra en el vencimiento, el pasado 30 de septiembre, del plazo para que diversas compañías suministraran fármacos al sistema de salud público. Ante el incumplimiento de algunas de ellas, Sheinbaum fue tajante: «Si ellos participan en la licitación, se comprometen al firmar el contrato a entregar en los plazos. Si no podían cumplir por los adeudos, no hubieran concursado», sentenció durante su conferencia matutina.
Como medida de presión y transparencia, la presidenta anunció que la próxima semana se hará pública la lista de las farmacéuticas que no cumplieron con sus obligaciones contractuales. Advirtió que se analizará cada caso para aplicar las sanciones correspondientes, que podrían incluir la cancelación de los contratos y la apertura de nuevas licitaciones para garantizar el suministro.
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— Acustik Informa (@AcustikInforma) October 8, 2025
La otra cara de la moneda: la deuda millonaria
La postura del gobierno choca con la de los proveedores, quienes reclaman una deuda que asciende a por lo menos 14 mil millones de pesos, un pasivo que, según representantes del sector, se arrastra desde la administración anterior.
Juan de Villafranca, presidente de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), declaró a medios que sus agremiados continúan entregando medicamentos, pero el flujo de pagos está detenido. «El tema de entregas está fluyendo, el tema de pagos, cero», expresó, calificando la situación como «muy preocupante».
Pese a este reclamo, la Presidencia insiste en separar ambos temas. «El cumplimiento de los contratos es distinto a los adeudos», precisó Sheinbaum, reiterando que su gobierno revisa las facturas pendientes y realiza los pagos correspondientes, pero que este proceso es independiente del compromiso adquirido en las nuevas licitaciones.
El objetivo final, según el Ejecutivo, es consolidar un sistema de compras públicas sin intermediarios, mejorar la distribución logística —especialmente en zonas rurales— y asegurar que los medicamentos lleguen de manera oportuna a cada rincón del país, reconfigurando el mercado farmacéutico nacional hacia un modelo más competitivo y transparente.

