La región de Tierra Caliente, en Michoacán, vivió una jornada de terror este jueves con dos ataques directos contra funcionarios públicos en menos de 24 horas. Por la tarde, la alcaldesa del municipio de Buenavista, Irma Moreno Mendoza, fue emboscada a balazos mientras viajaba en su vehículo. Milagrosamente, la funcionaria resultó ilesa.
Este atentado se produjo apenas unas horas después de que, en el municipio vecino de Apatzingán, el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Aldo Gutiérrez Aguirre, fuera atacado a tiros dentro de su propia oficina. Ambos eventos han desatado una masiva movilización de fuerzas federales y estatales en una zona asediada por el crimen organizado.
La emboscada desde el cerro
Según los informes preliminares, el ataque contra la alcaldesa Moreno ocurrió en la entrada de la cabecera municipal de Buenavista. La funcionaria regresaba de asistir a un evento militar en Apatzingán cuando un grupo de sicarios, apostados en un cerro aledaño, abrió fuego contra su vehículo sobre la carretera.
Pese a los impactos de bala en la carrocería, ni la alcaldesa ni sus acompañantes sufrieron heridas. Inmediatamente después del reporte, un convoy de la Guardia Civil, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional se desplegó en la zona para asegurar el perímetro e iniciar un operativo de búsqueda de los responsables, quienes lograron huir.
Una región marcada por la violencia
Este atentado no es un hecho aislado, sino el capítulo más reciente de una escalada de violencia contra autoridades en Tierra Caliente. La agresión contra Irma Moreno es el cuarto ataque contra un funcionario en la región en lo que va del año y el segundo de este mismo jueves.
La jornada violenta comenzó por la mañana en Apatzingán, cuando sicarios irrumpieron en las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Rural y dispararon en repetidas ocasiones contra su titular, Aldo Gutiérrez Aguirre, quien tuvo que ser hospitalizado de emergencia.
Estos hechos se suman al asesinato, el pasado 17 de junio, de la alcaldesa de Tepalcatepec, Martha Laura Mendoza, y su esposo. La violencia sistemática contra los representantes del gobierno en Tierra Caliente evidencia el poder de los grupos criminales y el riesgo extremo que enfrentan quienes ejercen un cargo público en la zona.

