Lo que comenzó como un anuncio de suspensión temporal de operaciones por supuestos «problemas logísticos», ha escalado a una crisis total para Magnicharters. A la cancelación de vuelos y el abandono de pasajeros, se suma el vaciado de sus oficinas y un inminente conflicto laboral por falta de recursos, dejando a cientos de usuarios en la incertidumbre.
La representación sindical de la aerolínea ya presentó una solicitud de emplazamiento a huelga debido al incumplimiento del contrato colectivo. De acuerdo con información consultada por El Financiero, el trámite fue impulsado por la Asociación Mexicana de Trabajadores de Autotransportes, Aéreo-Transportes, Similares y Conexos, tras revelarse que la empresa lleva seis meses sin cubrir el pago de viáticos a sus pilotos.
Pasajeros a la deriva y oficinas fantasma
Mientras la crisis financiera ahoga a la compañía, los clientes son los principales afectados. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reportó la cancelación de al menos 18 vuelos entre el 11 y el 14 de abril, afectando rutas clave como México-Cancún, Monterrey-Cancún, y trayectos hacia Huatulco y Mérida.
Sin embargo, la conciliación ha sido imposible. Las autoridades federales han confirmado que no hay personal de Magnicharters en los aeropuertos y sus oficinas se encuentran cerradas. En Monterrey, la sede ubicada en la colonia Mitras Sur luce desolada; vecinos reportaron que el mobiliario fue retirado desde el fin de semana, dejando a clientes frustrados en la puerta, algunos con pérdidas de hasta 40 mil pesos por viajes liquidados para los próximos meses.
Operativo de rescate
Ante la nula respuesta de la aerolínea, el gobierno federal activó un plan de contingencia. En una nota informativa solicitada por El Universal, la Profeco detalló que se ha desplegado personal en las terminales de Monterrey, Cancún y la Ciudad de México para orientar a los afectados.
En coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), se gestionaron vuelos de apoyo el pasado 12 de abril para retornar a pasajeros varados en Quintana Roo hacia Nuevo León y la capital del país. Además, se ha invitado a los usuarios a acercarse a los mostradores de Aeroméxico, VivaAerobus y Volaris para buscar opciones de reubicación, sujetas a disponibilidad.
La Profeco hizo un llamado a los consumidores afectados a formalizar sus quejas en las Oficinas de Defensa del Consumidor (Odeco) o a través de sus canales oficiales, mientras el panorama para la aerolínea con más de 30 años de historia parece encaminarse hacia un cierre definitivo.

