Fotografía: Mientras el periodista Martín Arellano Solorio publicaba desde una camilla en un pasillo suplicando atención por un infarto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) asegura que se le aplicaron todos los protocolos.
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En una desgarradora crónica de sus últimas horas, el periodista Martín Arellano Solorio falleció en el Hospital de Zona del IMSS en Mazatlán, después de documentar y denunciar en tiempo real a través de sus redes sociales la presunta negligencia médica de la que era víctima. Pese a sus súplicas por un «código infarto», Arellano permaneció en una camilla en un pasillo, un hecho que contradice la versión oficial del Instituto.

La tragedia comenzó la madrugada del viernes 5 de septiembre, cuando Arellano, tras recibir una primera asistencia en la Cruz Roja, fue trasladado de urgencia al IMSS. Desde ahí, utilizó su cuenta de X como un último recurso, etiquetando al director general del IMSS, Zoé Robledo, y a la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Necesito ayuda @Tu_IMSS probable infarto y no hay aplicación código infarto ni puedo moverme”, fue uno de sus primeros y alarmantes mensajes. Minutos después, confirmó su situación con una publicación que incluía un video: “Me han trasladado de urgencia al hospital de zona y mi camilla hace fila en un pasillo. Del @Tu_IMSS en Mazatlán”. Durante horas, sus mensajes dibujaron un panorama de abandono.

Pese a la evidencia digital y el clamor público que comenzaba a gestarse, Martín Arellano Solorio falleció a las 02:25 horas del 5 de septiembre.

La Versión del IMSS Contradice al Periodista
En una tarjeta informativa, el IMSS lamentó el deceso y aseguró que “en todo momento el paciente contó con atención médica especializada”. Según su cronología, Arellano ingresó a las 16:28 horas del día 4 y, tras un electrocardiograma, se descartó un infarto agudo, diagnosticándole insuficiencia cardiaca y renal.

El Instituto detalló que a las 18:30 horas, al presentar dificultad respiratoria, fue trasladado a la sala de reanimación, donde fue intubado. Afirman que sufrió dos paros cardiorrespiratorios y, a pesar de las maniobras avanzadas, no fue posible salvarlo. Esta versión choca frontalmente con las publicaciones del periodista, quien a esa misma hora seguía denunciando estar en un pasillo.

Olas de Indignación
El caso ha provocado una profunda indignación. La activista Ceci Flores lamentó el fallecimiento con un mensaje contundente: “Me duele que haya sido víctima de un sistema al que defendió tanto y al final le falló en el momento más importante”.

El fallecimiento de Arellano, un periodista con más de 20 años de trayectoria conocido por su postura crítica, se convierte en un doloroso símbolo que reaviva el debate sobre la situación del sistema de salud pública en México, donde la cifra de personas sin acceso a servicios médicos se ha duplicado en los últimos años.


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