En un operativo que contó con el apoyo de la Secretaría de Marina (SEMAR) y la policía municipal, Alejandro “N” (“Lord Pádel”), su esposa Karla Alejandra “N”, su hijo Germán “N” y su socio Othón “N”, fueron trasladados e ingresados formalmente al Penal de Barrientos. La familia quedó a disposición de un Juez de Control, quien en las próximas horas determinará su situación jurídica por el violento ataque perpetrado el pasado 19 de julio.
El ingreso a prisión marca el clímax de una persecución de casi un mes. Tras la viralización del video donde se les observa agrediendo brutalmente al instructor Israel Morales en el club Alfa Pádel de Atizapán, los implicados emprendieron una fuga que los llevó a Miami y posteriormente a Europa. Sin embargo, su escape terminó la semana pasada, cuando un esfuerzo coordinado entre la INTERPOL México, la FGR, la CONASE y fiscalías estatales, permitió su detención en el Aeropuerto Internacional de Cancún a su regreso al país. Durante su captura, intentaron infructuosamente evitarla presentando copias de un supuesto amparo.
“SUS ESCOLTAS ESTABAN ARMADOS… ME AGREDEN BRUTALMENTE”
Es Israel M el maestro de pádel q fue amenazado de muerte y apaleado así por Alejando Germán Mondragón y sus 4 escoltas en un pádel de @GobAtizapan
Así relata lo q pasó.
La @PoliciaAtizapan ya indaga a los violentos. pic.twitter.com/pOyh8n8aaI— Carlos Jiménez (@c4jimenez) July 21, 2025
El caso estalló cuando un video mostró cómo una disputa deportiva durante un torneo escaló hasta convertirse en una golpiza. La víctima, Israel Morales, denunció haber sido sometido, pateado en el suelo y amenazado de muerte por el empresario, su hijo y sus escoltas, quienes presuntamente portaban armas de fuego.
La agresión desató una ola de indignación en redes sociales, donde el empresario fue bautizado como “Lord Pádel”. Mientras su empresa, Golden Point Interlomas, emitió un comunicado lamentando los hechos pero alegando que los videos mostraban solo una parte del altercado, las autoridades mexiquenses solicitaron la Ficha Roja de la Interpol para asegurar que los prófugos enfrentaran la justicia. Ahora, tras las rejas, su futuro depende de la decisión del poder judicial.

