Fotografía: La detención de este agosto recuerdan que su primera captura en 2011 también durante una fiesta.
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La madrugada de este domingo 17 de agosto, la Guardia Estatal de Tamaulipas puso fin a la libertad de uno de los herederos más notorios del Cártel del Golfo. Durante un recorrido de vigilancia, elementos de seguridad detuvieron a Ezequiel Cárdenas Rivera, «El Junior», mientras se trasladaba en un vehículo negro sin placas por la colonia Villa Española de esta ciudad fronteriza.

El arresto se produjo a las 12:55 horas frente a una tienda de autoservicio en la Avenida 12 de Marzo. Al inspeccionar el vehículo, los agentes encontraron un arma de fuego calibre 9mm con un cargador abastecido, lo que derivó en su inmediata detención por el delito federal de portación de arma de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas. Cárdenas Rivera fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), donde se inició la carpeta de investigación correspondiente.

Historia que se repite: de la fiesta a la detención

Para «El Junior», ser capturado en un contexto festivo no es una novedad. Esta detención evoca directamente a su primer arresto en noviembre de 2011, cuando con apenas 23 años fue capturado por elementos de la Marina junto a otros altos mandos del Cártel del Golfo precisamente mientras se desarrollaba una fiesta en un inmueble de Matamoros. En aquella ocasión, los marinos detectaron a varios hombres armados que intentaban huir del lugar, frustrando su escape y desarticulando parte de la cúpula financiera y operativa del cártel.
Reporte (1)
El heredero de «La Tormenta»

Ezequiel Cárdenas Rivera es hijo de Antonio Cárdenas Guillén, «Tony Tormenta», quien fuera uno de los máximos líderes del Cártel del Golfo hasta su muerte en un enfrentamiento con fuerzas federales en 2010. Tras la caída de los líderes históricos, la organización se fragmentó, y se presume que «El Junior» asumió el control de «Los Escorpiones», una de las células más violentas y dominantes, con principal zona de operación en Matamoros y Río Bravo.


Según el Registro Nacional de Detenciones, el detenido es un hombre de 1.85 metros, complexión robusta y barba, que al momento de su captura vestía camisa y shorts de color verde. Su detención representa un golpe estratégico para el gobierno estatal y federal en su lucha por pacificar una de las regiones más conflictivas del país.


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