Fotografía: La gobernadora de Campeche desató la indignación de colectivos, que la tachan de racista y exigen una disculpa pública.
Compartir

La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, se encuentra en medio de una doble polémica que ha desatado una ola de críticas por sus declaraciones públicas y su conducta personal. Una frase calificada como racista y clasista, y un desafiante video de sus vacaciones en Europa, la han colocado en el centro del debate nacional.

La controversia principal estalló durante la inauguración del Centro Libre de Violencia en Calakmul, en un evento encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. En su discurso, Sansores afirmó: “Ser mujer, ser indígena y ser pobre es lo peor que te puede pasar en la vida”.

La declaración provocó una condena inmediata y enérgica. La Red Nacional de Abogadas Indígenas (RAI-MX) emitió un contundente comunicado calificando el discurso de revictimizante y exigiendo una disculpa pública. “Ser MUJER INDÍGENA es un orgullo identitario, cultural, social y político”, sentenció la organización, argumentando que el empobrecimiento de estas comunidades es resultado de una “estructura colonialista, racista y discriminatoria” del Estado mexicano, no una condición inherente.


La Red exigió que la gobernadora, además de disculparse, se comprometa a tomar un curso sobre racismo, derechos de los pueblos indígenas y perspectiva de género para evitar la repetición de discursos que perpetúan estigmas.


Bailando en Ámsterdam: la desafiante respuesta a las críticas

Esta polémica se suma a los cuestionamientos que la mandataria enfrentó en la primera semana de agosto por un viaje a Ámsterdam, Países Bajos. Las críticas se centraron en una supuesta contradicción con la política de austeridad de la 4T y en su ausencia mientras el estado enfrenta diversos desafíos.

Lejos de amilanarse, Sansores respondió a través de sus redes sociales con un video donde se le ve alegre, bailando la cumbia «Que nadie sepa mi sufrir» junto a una de sus hijas. En el mensaje, explicó que solicitó al Congreso un permiso de seis días, sus «únicas vacaciones del año», para celebrar su cumpleaños con su familia.

La gobernadora reveló una situación familiar delicada, explicando que viajó a esa ciudad porque su hija Layda se encuentra gestionando asilo político para proteger su vida, presuntamente por «hacer documentales sobre casos de injusticia».

Con un tono desafiante, dedicó el video tanto a quienes la apoyan como a sus críticos: «Cuando se cumplen tantos años y se es tan feliz, hay que festejarlo con los que amas y buscarlos en el lugar del mundo en que se encuentren; ‘digan lo que digan los demás’».

Así, la gobernadora de Campeche navega una compleja semana, enfrentando severas acusaciones por su discurso sobre las poblaciones más vulnerables del país, mientras defiende su vida personal con un gesto que muchos han interpretado como una provocación.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *