En una flagrante contradicción, el hombre cuya labor es perseguir la corrupción en las aduanas de México se encuentra en el centro de un escándalo por una riqueza personal que parece inexplicable. Alex Tonatiuh Márquez Hernández, Administrador Central de Investigación Aduanera, posee una colección de relojes de alta gama con un valor declarado de 7.7 millones de pesos, una cifra que incluso eclipsa los lujos reportados en su momento por figuras como Emilio Lozoya.
La investigación, revelada por MCCI, se basa en la propia declaración patrimonial del funcionario, presentada en abril de 2025. En ella, Márquez Hernández reporta haber adquirido de contado, entre 2012 y 2017, al menos cuatro relojes de lujo, incluyendo uno con un valor de más de 3.7 millones de pesos.
El problema central radica en la disparidad entre estas compras millonarias y los modestos sueldos que percibía en ese periodo. Durante esos años, se desempeñó como asesor en la Asamblea Legislativa y posteriormente como Jefe de Unidad en la Procuraduría del Trabajo de la Ciudad de México, puestos cuyos salarios, según fuentes consultadas, difícilmente permitirían la compra al contado de un solo reloj de ese calibre, y mucho menos una colección.
Superando a Lozoya y a la vieja guardia
Para poner la fortuna en perspectiva, el valor de los relojes de Márquez Hernández es superior al que declaró Emilio Lozoya al asumir la dirección de Pemex, quien en 2013 reportó relojes por un valor de 2.6 millones de pesos de la época. La colección del funcionario de aduanas también rebasa el costo de algunas de las piezas que ostentaba el exlíder sindical petrolero Carlos Romero Deschamps.
Este caso no surge en el vacío. Sobre Alex Tonatiuh Márquez ya pesan señalamientos por presuntos vínculos con el tráfico de combustible y actos de corrupción. En abril de este año, un grupo de manifestantes que se identificaron como empleados de la propia ANAM lo acusaron de exigirles pagos a cambio de mantener sus plazas.
Un funcionario de confianza
Alex Tonatiuh Márquez es un funcionario cercano a Rafael Marín Mollinedo, actual titular de la ANAM. Regresó a la agencia en febrero de 2025 para ocupar su cargo actual, considerado clave en la lucha contra el contrabando y el huachicol fiscal, justo después de que Marín Mollinedo fuera reinstalado en su puesto por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La opacidad en la adquisición de su patrimonio y los señalamientos previos ponen en tela de juicio la integridad del encargado de investigar los mismos delitos que ahora lo colocan bajo el escrutinio público, planteando serias interrogantes sobre los mecanismos de fiscalización dentro de las instituciones clave del país.

