Con un panorama de 650 mil baches que surgen y multiplican como fuentes mágicas en toda la ciudad, fugas de 38,3% del agua potable y tratada se pierde en el camino, tuberías viejas que datan de 50 años y una sobreexplotación de pozos acuíferos han creado una oquedad gigantesca en toda la capital que han dado paso a cientos de socavones que avizoran un panorama de tragedia para miles de automovilistas que sufren las consecuencias. La situación tiende a agravarse, como lo muestran los hundimientos en la actual temporada de lluvias, donde se forman auténticas grutas subterráneas de un día a otro. El diagnóstico de tragedia está a la vista. Los socavones, los baches, cuarteaduras y fracturas del concreto hidráulico, la falta de asfalto, obras inconclusas, coladeras y registros descubiertos, son tema de todos los días, que se incrementan considerablemente en época de lluvias.
Vialidades de acceso controlado como Anillo Periférico presentan serios problemas de bacheo en diferentes puntos de su trayectoria, en alcaldías como Iztapalapa, Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo. El concreto hidráulico instalado en el Circuito Interior desde la administración de Marcelo Ebrard, en algunos puntos como el Peñón de los Baños, comienza a resentir el paso de los años con el subsecuente deterioro. Calles de colonias de las alcaldías Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Tláhuac, Milpa Alta, y hasta de Benito Juárez que pregona ser de las “mejor” conservadas, siguen con dificultades.
* Conexiones clandestinas e irregulares y fallas de contadores de agua muy antiguos.
* FUGAS DE AGUA, ENEMIGO MORTAL
* De cada 100 litros, 38 no llegan a su destino. Esto significa más de 7 mil piscinas olímpicas,
Las fugas pueden deberse al agrietamiento transversal, aplastamiento o agrietamiento longitudinal de las tuberías, la corrosión, el mal junteo de los tubos o la falla de las válvulas que pueden incrementar las fugas en una red. La mayoría de las veces, son causadas por fugas en diferentes puntos del sistema de suministro, conexiones clandestinas e irregulares y por fallas de lectura o lecturas inexactas, producto de contadores de agua muy antiguos.
Según un estudio de 2020 del Instituto Trata Brasil, el 38,3% del agua potable y tratada se pierde en el camino desde las estaciones hasta los hogares de los ciudadanos, es decir, de cada 100 litros, 38 no llegan a su destino. Esto significa más de 7 mil piscinas olímpicas, valor que supera los R $ 11 mil millones. En un país donde las cifras de saneamiento básico aún están lejos de ser ideales, la cifra adquiere proporciones aún mayores. La pérdida de agua es el desperdicio involuntario de agua potable que se produce de diversas formas en un sistema de suministro. Estas pérdidas tienen impactos negativos para toda la sociedad, ya que significa el desperdicio de una gran cantidad del líquido que sería consumido por la población.
La mayoría de las veces, son causadas por fugas en diferentes puntos del sistema de suministro, conexiones clandestinas e irregulares y por fallas de lectura o lecturas inexactas, producto de contadores de agua muy antiguos. La mayoría de las veces, son causadas por fugas en diferentes puntos del sistema de suministro, conexiones clandestinas e irregulares y por fallas de lectura o lecturas inexactas, producto de contadores de agua muy antiguos.
Las fugas de agua potable en las redes de distribución producen desperdicio de agua, reducen la eficiencia de las redes y generan una pérdida económica a los organismos operadores del sistema de distribución de este tipo de líquido. La detección de fugas en una red de tuberías es complicada, ya que en su mayoría no se encuentran visibles. En las ciudades donde es escasa la disponibilidad de agua es imperioso disminuir las cantidades de agua que se pierden por este concepto
VECINOS ATRAPADOS
Para los vecinos y conductores que quedan atrapados por desviaciones viales, cortes de circulación o ríos crecientes corriendo sobre calles y avenidas, no tienen más remedio que solicitar la intervención de personal de la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México, pero con frecuencia resultan insuficientes. Este llamado de auxilio se da en cualquier parte de la capital, no sólo en barrios marginados, sino en zonas medias y residenciales y muchas veces termina en la colocación de algunos huacales y botes o algún preventivo de plástico, para señalizarlo y evitar un incidente mayor.
* La CDMX fue construida sobre el antiguo Lago de Texcoco, por lo que su subsuelo es inestable,
* SOCAVONES,RIESGO DE VIDAS
* El suelo se hunde con facilidad con facilidad al perder humedad o al ser removidas por filtraciones.
Los socavones en la Ciudad de México se forman principalmente por las siguientes razones:
Fugas de agua potable o drenaje son la causa más común. Cuando hay una fuga subterránea, el agua va erosionando el suelo bajo el pavimento sin que se note en la superficie. Con el tiempo, esto genera un hueco que colapsa con el peso de vehículos o lluvias.
La CDMX fue construida sobre el antiguo Lago de Texcoco, por lo que su subsuelo es inestable, compuesto por arcillas que se hunden con facilidad al perder humedad o al ser removidas por filtraciones. El exceso de agua por lluvias arrastra material del subsuelo y acelera el colapso del terreno, sobre todo si hay fallas en el drenaje o estructuras subterráneas deterioradas. Las tuberías viejas, fracturadas o sin mantenimiento frecuente, son un factor clave. Muchas instalaciones datan de hace décadas y ya no resisten la presión del uso diario ni de la ciudad en expansión. Además, cuando no se compacta bien el suelo tras una obra o se usan materiales de baja calidad, el terreno puede ceder al paso del tiempo o por vibraciones constantes, como el paso de camiones pesados.
Como lo subrayó en su columna Zona Cero, Javier Divany, seis años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México, fueron suficientes para dejar las calles de la capital y las carreteras del país en condiciones deplorable; baches y socavones hoy amenazan la vida y seguridad de los habitantes. Esto, sin contar la zona conurbada del estado de México, en municipios como Ecatepec, Valle de Chalco, Nezahualcóyotl, Coacalco, Tlalnepantla, Naucalpan, Atizapán, Cuautitlán, y Tultitlán, entre muchos otros, en donde las condiciones son peores aún. Y lo mismo sucedío en las carreteras del país, tal y como lo denunciaban el gremio de los transportistas en su comento. Lo mismo se reflejó en los municipios de toda la zona conurbada del estado de México, donde a lo largo de seis años los baches y socavones ya son parte del paisaje turístico de los municipios, lo mismo de las alcaldías.
Según datos del gobierno, en el periodo 2019-2024, el gobierno de la Ciudad de México destinó un presupuesto para obra pública, incluyendo proyectos de pavimentación de más de 19 mil 500 millones de pesos en 2024 y se ha priorizado la conservación y reconstrucción de carreteras y puentes. Además, la Ciudad de México, como parte de la estrategia impulsada por Clara Brugada Molina, para solucionar el problema de los baches en la Ciudad de México, la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE), en coordinación con las 16 alcaldías, lleva a cabo labores diarias de mantenimiento y corrección de la carpeta asfáltica, donde se han atendidos más de 42 mil 670 baches en vialidades primarias y secundarias de la red vial de la ciudad. El gobierno asegura haber reparado más de 30 mil 290 baches en toda la ciudad, en vialidades primarias y secundarias; en tanto que las alcaldías han ejecutado otros 12 mil 380 ubicados en vialidades secundarias.
Estas intervenciones fueron realizadas en puntos claves para la movilidad urbana, como: Eje 6 Sur, Avenida Copilco, Boulevar Presidente Manuel Ávila Camacho, la Carretera Picacho-Ajusco, Avenida Canal de San Juan, Avenida Canal de Tezontle, Avenida Tláhuac, Marina Nacional, Avenida Coyoacán, Avenida Canal Nacional, Avenida Paseo de la Reforma, Avenida Río de los Remedios y Calzada Ignacio Zaragoza, entre otras.
A pesar de estos anuncios, los automovilistas de la Ciudad aún se la juegan en las calles para esquivar gigantescos baches y socavones, ante el mal estado de las mismas, pues las acciones de las autoridades no son suficientes y urge mayor celeridad para recuperar las vialidades.
Estado de México
Ni qué decir del estado de México, que vergonzosamente presenta un panorama peor. El Anillo Periférico, en municipios como Naucalpan, Tlalnepantla o Atizapán de Zaragoza, presenta complicaciones graves que generan continuamente daños en las unidades vehiculares que por ellas circulan. La avenida Río de los Remedios, en Nezahualcóyotl, pareciera escena de un bombardeo debido a que esquivar baches es prácticamente imposible. Otras vialidades como Gustavo Baz, R1, Texcoco–Lechería o Avenida Central no se quedan atrás pues presentan problemáticas similares que generan cotidianamente percances de tránsito. Y mejor ni hablar de las calles que forman parte de municipios como Ecatepec, Tecámac, Cuautitlán Izcalli, Coacalco, Chalco y Chimalhuacán.

