Apenas un día después de que Brasil abriera su mercado al aguacate mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvieron una conversación telefónica este miércoles para acelerar la profundización de la alianza comercial entre las dos mayores economías de América Latina.
Ambos mandatarios acordaron una visita de alto nivel a México para finales de agosto con el objetivo de trazar una ruta clara ante el «contexto actual de incertidumbre» global, según confirmó el propio presidente Lula a través de sus redes sociales.
«Esta tarde conversé telefónicamente con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; dimos seguimiento al acuerdo para recibir en México a autoridades y empresarios de Brasil, con el propósito de profundizar nuestra colaboración en diversos temas», publicó la mandataria mexicana.
Esta tarde conversé telefónicamente con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; dimos seguimiento al acuerdo para recibir en México a autoridades y empresarios de Brasil, con el propósito de profundizar nuestra colaboración en diversos temas. pic.twitter.com/7LGdEQG53X
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) July 24, 2025
Visita de alto nivel y sectores clave
El principal acuerdo de la llamada fue concretar la visita oficial del vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, quien arribará a México los próximos 27 y 28 de agosto. Alckmin vendrá acompañado por una delegación de ministros y empresarios de su país, con la misión de materializar la ampliación del acuerdo comercial bilateral.
Telefonei nesta quarta-feira, 23 de julho, para a presidenta do México, @Claudiashein. Recordei o encontro que tivemos durante a Cúpula do G7, no Canadá, e agradeci pela presença do chanceler mexicano na Cúpula do BRICS, no Rio de Janeiro.
Ressaltei a importância de aprofundar…
— Lula (@LulaOficial) July 23, 2025
En la conversación, Lula da Silva destacó el potencial de sectores estratégicos que ambas naciones buscan impulsar conjuntamente. La lista incluye la industria farmacéutica, el sector agrícola, la producción de etanol y biodiesel, la industria aeroespacial, así como la innovación y la educación.
El Aguacate como símbolo de oportunidad
El diálogo entre los jefes de Estado ocurre en un momento clave. Este martes, Brasil autorizó finalmente la importación de aguacate fresco mexicano, una decisión que abre para los productores nacionales un mercado de más de 200 millones de consumidores.
Este paso, celebrado por el sector agroalimentario, funciona como un catalizador y un ejemplo tangible del potencial que una relación comercial más dinámica puede ofrecer. La llamada de hoy sienta las bases para que esta alianza no se limite a un solo producto, sino que se expanda para crear un frente económico más robusto y resiliente en la región.

