Fotografía: El crimen ocurrió minutos después de que transmitiera en vivo para denunciar una obra inconclusa en Acapulco.
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En un acto que exhibe la brutal fusión entre la violencia delictiva y la intolerancia a la crítica, el policía municipal en activo y comunicador digital Pedro Ronald Paz fue asesinado a tiros este miércoles en Acapulco. El homicidio ocurrió apenas 15 minutos después de que realizara una transmisión en vivo en su página de Facebook, «NotiExpres», para denunciar una obra pública abandonada por el gobierno municipal que encabeza la morenista Abelina López Rodríguez.

Alrededor de las 11:30 de la mañana, en la concurrida avenida Cuauhtémoc del fraccionamiento Hornos, hombres armados interceptaron a Paz, quien vestía de civil, y le dispararon a quemarropa. Su cuerpo quedó tendido sobre la banqueta.

Minutos antes, a solo dos cuadras de distancia, su voz resonaba en redes sociales: “Desgraciadamente el gobierno municipal vino a quitar una parte de la calle, pero miren, nomás dejó los escombros y nunca se ve el progreso de esta obra inconclusa… Nomás vinieron a hacer su desastre”, sentenció mientras mostraba el peligroso bache a sus seguidores.

Crónica de una Muerte Anunciada

El asesinato de Pedro Ronald Paz no puede ser visto como un hecho aislado. Es la culminación de una larga historia de denuncias y amenazas que él mismo hizo públicas. En un escalofriante video que aún circula en redes, grabado el 2 de octubre de 2019, Paz acusó directamente al entonces secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Gerardo Rosas Azamar, de corrupción, enriquecimiento ilícito y de intentar sobornarlo con casi cien mil pesos para que guardara silencio.

En esa misma grabación, pronunció una frase que hoy resuena como una profecía: «Yo sé que lo que estoy haciendo me va a costar la vida, pero quiero que, si algo me pasa, mi familia sepa por qué perdí la vida… Señor presidente de la República, si me matan, que mi muerte no haya sido en vano».

Durante años, Paz mantuvo un litigio con el ayuntamiento, que intentaba darlo de baja de la corporación alegando que no había aprobado los exámenes de control y confianza, una versión que él siempre sostuvo era una represalia por su labor de denuncia.

Un Patrón de Violencia Contra la Prensa

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) municipal lamentó y condenó el ataque, reconociendo a Paz como uno de los dos oficiales caídos en la jornada violenta del miércoles, que dejó un saldo total de seis personas asesinadas en el puerto. Sin embargo, el comunicado oficial omitió cualquier mención a su faceta de comunicador y al contexto de sus denuncias.

El crimen se suma a una alarmante lista de ataques contra la prensa y comunicadores en la región. En mayo de este año, José Carlos González Herrera, director del portal «El Guerrero, Opinión Ciudadana», fue asesinado. En 2018, la víctima fue Pamela Montenegro, conocida por su personaje satírico «La Nana Pelucas». La violencia se extiende, como muestra la reciente y violenta detención de los hermanos Emanuel y Eduardo Rueda, de plataformas informativas en Iguala.

El asesinato de Pedro Ronald Paz no es solo un número más en la estadística criminal de Acapulco; es un atentado directo a la libertad de expresión y una sombría advertencia para cualquiera que se atreva a señalar la corrupción en uno de los territorios más peligrosos de México para ser periodista.


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