En un movimiento que sugiere intensas negociaciones tras bambalinas, la justicia de Estados Unidos ha pospuesto una vez más la audiencia inicial de Joaquín Guzmán López, alias «El Güero», hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán y una figura central en la facción de «Los Chapitos». La comparecencia, que estaba fijada para el 15 de julio, ha sido reprogramada para el 15 de septiembre de 2025, según consta en un documento de la Corte de Distrito Norte de Illinois.
Este aplazamiento es el segundo en poco más de un mes y, según su abogado, Jeffrey Litchman, tiene un objetivo claro: darle tiempo a la defensa para concretar un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía estadounidense. Esta estrategia, que busca evitar un largo y mediático juicio a cambio de una sentencia reducida y posibles beneficios penitenciarios, sigue los pasos de su hermano, Ovidio Guzmán López, «El Ratón», quien se espera que se declare culpable en los próximos días ante la misma jueza, Sharon Johnson Coleman.
Joaquín Guzmán López enfrenta un pliego de cinco cargos de alto calibre que incluyen narcotráfico, delincuencia organizada, posesión de armas de fuego y lavado de dinero, acusaciones idénticas a las de su hermano Ovidio.
Una Detención Rodeada de Polémica y Traición
El caso de «El Güero» adquiere una dimensión más compleja debido a las circunstancias de su detención. Fue capturado el 25 de julio de 2024 en El Paso, Texas, en un operativo que también resultó en el arresto del legendario líder del Cártel de Sinaloa, Ismael «El Mayo» Zambada.
La controversia estalló cuando la defensa de Zambada García denunció que su cliente no fue capturado en un operativo ordinario, sino que fue engañado y entregado «por la fuerza» a las autoridades estadounidenses por el propio Joaquín Guzmán López. Esta presunta traición habría sido el catalizador de una violenta fractura dentro de la organización criminal.
La Guerra Interna: «Chapitos» vs. «Mayitos»
La supuesta entrega de «El Mayo» ha desatado una guerra interna entre la facción leal a Zambada, conocida como «Los Mayitos», y los hijos de «El Chapo», «Los Chapitos». Estos últimos consideran que Joaquín traicionó al histórico capo, desestabilizando el poder del cártel.
Con la detención de Ovidio y Joaquín, y la muerte de otros miembros, de los líderes originales de «Los Chapitos» solo permanecería en libertad Iván Archivaldo Guzmán Salazar. La próxima audiencia en septiembre será crucial no solo para definir el futuro de Joaquín Guzmán López, sino también para entender el alcance de su colaboración con Estados Unidos y las repercusiones que tendrá en la reconfiguración del narcotráfico en México.

