El paradero del boxeador Julio César Chávez Jr. se ha convertido en un misterio este lunes 7 de julio, luego de que no se presentara a una audiencia judicial clave en Los Ángeles y su propio abogado, Michael A. Goldstein, admitiera ante la jueza desconocer dónde se encuentra su cliente. La ausencia desata una crisis legal que se extiende a ambos lados de la frontera.
La situación del «Hijo de la Leyenda» es un complejo enredo con tres frentes abiertos: un caso penal en California, un proceso de deportación y una orden de aprehensión en México.
1. La Custodia Migratoria en EE.UU.
Apenas el pasado 2 de julio, Chávez Jr. fue detenido por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) afuera de su casa en Studio City, California. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el pugilista es considerado un «inmigrante ilegal» y está siendo procesado para una «expulsión acelerada». Su abogado confirmó que la última vez que tuvo noticias, el 5 de julio, su cliente estaba bajo custodia del DHS en Hidalgo, Texas. Sin embargo, a la fecha, el boxeador no aparece en el sistema público de localización de detenidos del ICE.
2. La Orden de Arresto en México
Mientras tanto, en México, la Fiscalía General de la República (FGR) espera su entrega. El fiscal Alejandro Gertz Manero confirmó que existe una orden de aprehensión contra Chávez Jr. desde 2023, derivada de una investigación iniciada en 2019 por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Gertz Manero lanzó una dura acusación contra las autoridades estadounidenses, asegurando que tenían conocimiento de esta orden desde hace año y medio y, aun así, le permitieron entrar al país e incluso casarse para buscar su residencia.
3. El Caso Penal en Los Ángeles
La audiencia de este lunes, a la que no asistió, estaba relacionada con un caso de 2024 por posesión ilegal de un arma de fuego. Ante su inasistencia, la jueza Neetu S. Badhan-Smith fijó una nueva cita para el 21 de agosto, a la espera de que se aclare la situación del acusado.
En medio del caos legal, su padre, el legendario Julio César Chávez, rompió el silencio. «Estamos preparados si llega para acá. Vamos a pelear bajo las leyes de México», declaró, y añadió sobre los presuntos nexos de su hijo: «Si vivimos en Culiacán sería imposible no conocer a toda esa gente que anda en cosas ilícitas, pero eso no indica nada».
La incertidumbre sobre el paradero y el futuro legal de Chávez Jr. crece, dejando a su familia y equipo legal en una tensa espera, atrapados en un laberinto burocrático y judicial entre dos naciones.

