Desde que en enero de 2019 el ex presidente López Obrador informó de un golpe al huachicol en 5 tomas clandestinas en Azcapotzalco, la práctica ilegal ha llegado a convertirse en una actividad ilícita tan gigantesca y rentable como la migración y el fentanilo.
Al final de su sexenio, durante una gira por El Rosario, Sinaloa, Andrés Manuel hablaba que de las mil 200 pipas que se robaban, ahora cabe en 200; nada comparable al golpe superior a más de 15 millones de litros asegurados en Coahuila, considerado el más grande desde la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Así lo que comenzó con un pinchazo derivado del robo físico de combustibles a Pemex para revender el producto, ahora alimenta a un entramado de organizaciones a gran escala financiado por el crimen organizado, al considerarlo como una de las principales fuentes de ingresos para los cárteles y grupos delictivos, financiando otras actividades ilícitas como el tráfico de drogas, la extorsión y el secuestro.
Está visto que las mafias mandan crudo robado a Estados Unidos, donde lo refinan, para luego traerlo de vuelta a México, todo con documentación arancelaria falsa, lo que les permite ahorrarse impuestos.
Los grupos dedicados a este delito tienen vínculos con gasolineras asociadas, hacen tratos con las autoridades aduaneras, cuentan con agentes de la policía involucrados y tienen socios del otro lado de la frontera que compran el hidrocarburo de procedencia ilícita. La ganancia del comercio entre México y EE UU en combustibles es un codiciado botín para grupos del narcotráfico como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
MÉXICO REFUERZA EL COMBATE
Las acciones emprendidas muestran la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de reforzar el combate al huachicol y propinar grandes golpes ante la amenaza del narco
El combate al huachicol se ha endurecido en los últimos meses, con grandes golpes a esos grupos criminales que participan en el entramado.
PÉRDIDAS GIGANTESCAS
El año pasado, Pemex sufrió pérdidas por 20 mil 400 millones de pesos debido al huachicol, y apenas hace un par de meses, una agencia de EU reveló que incluso hay una trama que incluye a traficantes de su lado de la frontera para enviar hidrocarburos a México para que cárteles lo vendan a lo largo y ancho de la república.
México ha intensificado sus esfuerzos para erradicar el robo de hidrocarburos y combustibles, mejor conocido como «huachicol», lo que ha resultado en grandes golpes contra este negocio, en el cual los grupos criminales del narcotráfico también participan activamente, provocando millonarias pérdidas para el país a diario.
TAREAS ESTRATÉGICAS DAN RESULTADO
De esta forma, los esfuerzos del Gobierno de Sheinbaum y EE UU para enfrentar el negocio ilegal de combustible se materializan en una larga lista de decomisos y arrestos en lo que va de año. La guerra al huachicol es una de las prioridades en seguridad de la presidenta de México, Claudia Sheiunbaum, y la Administración de Donald Trump en Estados Unidos.
El combate al robo de combustible se consolida como una de las prioridades del Gobierno de México. Este lunes, las autoridades informaron del decomiso de 15,4 millones de litros de combustible robado, práctica que se conoce coloquialmente como huachicol. Se trata del aseguramiento más grande de la actual administración, luego de que la presidenta, Claudia Sheinbaum, plantea un combate abierto al robo de hidrocarburos.
De acuerdo con el comunicado conjunto que divulgó el Gabinete de Seguridad, el decomiso se produjo en dos operativos, ambos en el Estado de Coahuila. El primero de ellos se dio en el municipio de Ramos Arizpe, donde el personal de seguridad federal fue informado por policías estatales de la presencia de varios carrotanques aparentemente abandonados, cerca de una estación de ferrocarril. Al realizar la inspección de los vehículos, se localizaron 3,9 millones de litros de combustible.
Poco después, en otra estación de ferrocarril aledaña al municipio de Saltillo (a unos 14 kilómetros de distancia), se localizaron 96 contenedores móviles varados sobre las vías del ferrocarril, que contenían 11,5 millones de litros de hidrocarburo. “La localización y resguardo de los 129 carrotanques es el aseguramiento de mayor magnitud que se ha logrado en la presente administración”, han dicho las dependencias en el documento difundido esta mañana.
LISTA IMPARABLE DE DECOMISOS
Los recientes decomisos de combustible robado dan cuenta de las prioridades del Gobierno federal sobre este delito. El pasado 2 de julio, el Gabinete de seguridad daba cuenta del aseguramiento de 880.000 litros en Tabasco, además de los 3 millones de litros recuperados de la entidad en mayo, más otros 1,5 millones incautados en marzo en diversos operativos.
El 29 de junio fueron detenidos 32 individuos en un operativo que fue calificado como histórico, bajo la coordinación de Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
En esa fecha el gabinete de seguridad federal informó ayer que tras seis meses de investigaciones y trabajos coordinados, logró desarticular una de las principales bandas criminales dedicadas al robo y venta ilícita de hidrocarburos en el centro del país, con operaciones en la Ciudad de México, Querétaro, estado de México e Hidalgo. Según las indagatorias, la organización habría recibido protección de autoridades federales, estatales y municipales en dichas entidades.
Antes en marzo, el gabinete de seguridad informaba del aseguramiento de millones de litros de combustible en barcos, en puertos de Tamaulipas y Baja California, un golpe contra el denominado huachicol fiscal.
NO PARAR: ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL
Los golpes a las redes de robo y venta de combustibles ilícitos no cesan y visibilizan la extensión de unos de los grandes males que aquejan al país.
CONFISCAN 10 MILLONES DE UN BUQUE
El primer ataque del año a las redes de contrabando de combustibles marcó la ruta de los operativos que les seguirían los siguientes meses. La detención de 27 personas de un “grupo generador de violencia” en el corredor del huachicol del noreste de México fue el toque de salida a toda una estrategia que ha ido sumando decomisos inéditos a lo largo de 2025.
El primero llegó en marzo, con 10 millones de litros de diesel confiscados de un buque que venía de Texas y que estaban almacenados en “el terreno de una empresa de fletes”, en la ciudad de Altamira, en Tamaulipas.
Unos días antes, el Gobierno mexicano había incautado ocho millones de litros de hidrocarburo en Ensenada, Baja California. Ambos hitos coincidieron con la visita de la secretaria de Seguridad de Donald Trump, Kristi Noem, a México y su reunión con Sheinbaum para tratar las prioridades de las operaciones en la frontera.
EN COAHUILA 2 MILLONES
Autoridades mexicanas, aseguraron cerca de 2 millones de litros de hidrocarburo, en Coahuila.
Los cuidaba el Ejército y Guardia Nacional, pasando por toda la complicidad de Aduanas.
Sin embargo, la carrera contra el huachicol comenzó a apretar en mayo. La policía de Guanajuato detuvo a final de mes a 11 agentes de la Guardia Nacional que fueron sorprendidos custodiando un tractocamión que sustraía hidrocarburo de una toma ilegal. Cuando llegaron los oficiales, la manguera todavía estaba conectada mientras la rodeaban vehículos oficiales.
Cuatro días después, los medios se llenaron de una imagen que repetían en bucle: una bodega en Tabasco que resguardaba millones de litros de combustible en 3.904 bidones apilados unos encima de otros y que se extendían como un manto por un predio de tierra del que entraban y salían camiones. “Toda esta investigación nos está llevando a varios aseguramientos de combustible”, dijo entonces la presidenta. Dos semanas antes, el gobierno notificó otro decomiso importante de 1,5 millones de litros de hidrocarburo y máquinas para procesar petróleo crudo, en esa misma entidad.
La sofisticación de las redes de contrabando quedó en evidencia a mediados de junio cuando Harfuch anunció el desmantelamiento de una refinería clandestina, que operaba en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz, y de donde se recuperaron más de 500.000 litros de crudo. Los criminales habían reconvertido una planta destinada al tratamiento de residuos industriales en una fábrica donde procesar ilegalmente hidrocarburos como diésel artesanal, nafta ligera, solventes y combustóleo. La noticia coincidió con el decomiso de 1,2 millones de litros de hidrocarburos en un predio de Allende, en Nuevo León.
Cuestionada sobre si hay funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) involucrados, Sheinbaum dijo que «es parte de la investigación». «Es un trabajo diario, no es que lleguemos a un punto y se terminó. No, es de todos los días. Las investigaciones van llevando a distintos vínculos», concluyó.

