Con el objetivo de fortalecer la fraternidad y el entendimiento mutuo, la capital del país se vistió de fiesta el pasado domingo 26 de abril para conmemorar la séptima edición del Día Internacional del Idioma Chino. Bajo el lema «El idioma chino: iluminando sueños llenos de color», la jornada demostró cómo el mandarín se ha consolidado como un puente vital que conecta la historia milenaria de Asia con la comunidad estudiantil y cultural de México.
La exitosa celebración fue guiada por la Embajada de la República Popular China en México y el Centro de Cooperación Internacional para la Enseñanza de Lenguas del Ministerio de Educación del país asiático. A nivel local, la organización estuvo a cargo del Huayan Mandarin Center y contó con el firme respaldo de la Alcaldía Benito Juárez.
Bajo un cielo pintado, con majestuosas montañas nevadas a sus espaldas, estudiantes en el condado de Wenquan, en Xinjiang, China, ríen, corren y juegan al aire libre. #Xinjiang #snowmountains pic.twitter.com/I8PmO4Tz8d
— Embajada de China en México (@EmbChinaMex) April 28, 2026
Presencia diplomática y lazos educativos
El protocolo del evento reunió a destacadas personalidades de la diplomacia y el desarrollo social, quienes coincidieron en la creciente importancia de aprender mandarín en el mundo globalizado actual.
Entre los invitados de honor destacaron Li Kehai, ministro consejero de la Embajada de China en México; Wang Yong, consejero educativo, y Chen Lan, segunda secretaria de asuntos educativos. Por parte de las autoridades locales y organizadores, el presídium contó con la participación de Karina Magaña Guillén, directora general de Desarrollo Humano e Igualdad Sustantiva de la Alcaldía Benito Juárez, y Meng Xiangwen, rectora del Huayan Mandarin Center.
Un viaje inmersivo por la cultura y el arte
Más allá de los discursos oficiales, los asistentes disfrutaron de un nutrido programa artístico que acercó las tradiciones orientales al corazón de la CDMX. La festividad arrancó con la emblemática Danza del León, un símbolo ancestral de buena fortuna y prosperidad.
El talento musical brilló a través del Erhu —instrumento tradicional de cuerdas— con la interpretación de piezas icónicas como «Carrera de caballos» y la romántica «La luna representa mi corazón». El toque de ternura llegó con un coro infantil que entonó la clásica canción folclórica «Flor de jazmín», mientras que la coreografía «Xiao» deslumbró al público al fusionar la estética de la danza con la fuerza y energía de las artes marciales.
Aproximación práctica a una cultura milenaria
Para cerrar con broche de oro, el evento trascendió la contemplación y ofreció talleres interactivos diseñados para todas las edades. Las familias capitalinas pudieron adentrarse en la caligrafía, el delicado arte del papel picado chino, la astrología del zodiaco y técnicas de medicina tradicional, incluyendo la acupuntura y el gua sha.
Además, para quienes buscan dar sus primeros pasos en el idioma, el presentador Wang Ze impartió una dinámica sesión sobre nociones básicas de fonética tonal, dejando claro que el aprendizaje del mandarín está al alcance de todos. Con este tipo de iniciativas, las instituciones involucradas reafirman su compromiso de promover un espacio continuo para el aprendizaje mutuo.
Redactado por: Alfredo Vázquez

