En un esfuerzo por mejorar la experiencia de millones de viajeros y trabajadores, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Grupo Aeroportuario Marina, entidad naval que administra el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), sellaron un acuerdo histórico para fortalecer la cultura de la inclusión y el respeto en las terminales aéreas del país.
Durante la firma del acuerdo, Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la CNDH, enfatizó que la meta va más allá de cumplir con los protocolos. Se trata, dijo, de «transformar prácticas cotidianas» para que la dignidad humana «sea el eje de toda acción pública» en los aeropuertos, convirtiendo el tránsito de millones de personas en una experiencia positiva y no en un foco de conflictos o quejas.
Por su parte, el almirante Juan José Padilla Olmos, director del Grupo Aeroportuario, reconoció los grandes desafíos que enfrenta la aviación en esta materia, como la discriminación, la equidad de género, la privacidad de datos y la accesibilidad para personas con discapacidad. En un mensaje contundente, subrayó que, para la administración naval, la capacitación en derechos humanos «no es una opción, sino una obligación para construir un México más justo y equitativo».
El convenio establece las bases para coordinar políticas y servicios que consoliden una cultura de paz. Esto incluye programas de capacitación para todo el personal, desde quienes atienden en mostradores hasta los cuerpos de seguridad, con un enfoque en empatía, sensibilidad cultural y justicia.
Ambas instituciones coincidieron en que la infraestructura de un país no solo se mide en concreto y acero, sino también en valores. El objetivo final es que cada terminal aérea gestionada por la Marina sea un referente de respeto, donde tanto trabajadores como pasajeros se conviertan en promotores de los derechos humanos en su día a día.

