Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado en su último informe financiero una pérdida neta de 161 mil 455 millones de pesos en el tercer trimestre de 2024, un alarmante incremento del 104% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando las pérdidas alcanzaron 79 mil 134 millones de pesos.
Los resultados, divulgados a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), indican que varios factores contribuyeron a esta drástica variación. La compañía petrolera mencionó una disminución en las ventas totales, un aumento en el deterioro de activos fijos, y un incremento en las pérdidas cambiarias. Sin embargo, estos factores fueron parcialmente compensados por una reducción en el costo de ventas, un aumento en el rendimiento por instrumentos financieros derivados, y una disminución en los impuestos y derechos.
Pemex reportó ingresos de 426 mil 794 millones de pesos, lo que representa una caída del 7.7% en comparación con el mismo trimestre de 2023, que registró ingresos de 461 mil 809 millones de pesos. La disminución en las ventas de exportación, que cayó un 17.8% debido a un menor volumen de crudo comercializado y la apreciación del peso frente al dólar, fue el principal motivo de esta caída. No obstante, las ventas nacionales aumentaron ligeramente en un 0.5%, impulsadas principalmente por un mayor volumen de gasolina, diésel y combustóleo.
La utilidad de operación de la petrolera fue de apenas 508 millones de pesos, lo que significó un desastroso descenso del 98.4% en comparación con los 31 mil 661 millones de pesos reportados en el mismo trimestre del año pasado.
En una conferencia con inversionistas, el director general de Pemex, Victor Rodríguez, aseguró que la estrategia de financiamientos sigue adelante de manera coordinada con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Esta estrategia busca garantizar los recursos necesarios para cumplir con los compromisos de la empresa, al tiempo que se trabaja en reducir el saldo de la deuda, que ahora se sitúa en 97.3 mil millones de dólares, una disminución de 8.7 mil millones respecto al cierre de 2023.
Rodríguez también abordó la estrategia de Exploración y Producción, que prioriza las actividades en aguas someras y áreas terrestres, enfocándose en el desarrollo acelerado de nuevos campos y en mantener la producción base. Sin embargo, la declinación natural de los campos y condiciones climatológicas adversas impactaron negativamente, resultando en una producción de un millón 764 mil barriles diarios, 107 mil barriles menos que en el mismo periodo de 2023.
Este desalentador panorama financiero plantea serios retos para la compañía y para el sector energético mexicano en su conjunto, evidenciando la necesidad urgente de una estrategia que responda a las crecientes dificultades económicas.

