En medio de una creciente tensión política y diplomática entre la Federación y el gobierno de Chihuahua, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, sostuvo este jueves una reunión privada de carácter urgente con la gobernadora Maru Campos.
El encuentro, que duró apenas una hora en la sede de la dependencia en la alcaldía Álvaro Obregón, tuvo como eje central esclarecer la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en operativos antinarcóticos dentro del estado fronterizo.
La crisis estalló el fin de semana pasado tras un fatal accidente en la Sierra Tarahumara. Durante un despliegue operativo de las fuerzas estatales que culminó con el desmantelamiento de un mega laboratorio de metanfetamina en el municipio de Morelos, perdieron la vida dos agentes estadounidenses, así como el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, Pedro Oseguera Cervantes, y su escolta.
#ULTIMAHORA
🚨 SALE CASI CASI HUYENDO LA TRAIDORA A LA PATRIA @MaruCampos_G de la oficina de @OHarfuchEsto después de que nuestra PresidentA @Claudiashein le ordenó que dijera porque Violó la Soberanía del país al meter a agentes de la CIA en secreto y ponerles uniformes de la… pic.twitter.com/VD7DunKTfs
— La Catrina Norteña (@catrina_nortena) April 23, 2026
El reclamo federal: violación a la Ley de Seguridad
Horas antes de la reunión, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó en su conferencia matutina el tono del encuentro. La mandataria señaló que García Harfuch cuestionaría a la gobernadora sobre los convenios de colaboración con las agencias estadounidenses y, sobre todo, por qué se violó la Ley Nacional de Seguridad al no informar a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sobre las operaciones de agentes extranjeros en territorio nacional.
Por su parte, García Harfuch marcó una línea clara entre el actuar de la Federación y el del estado. El titular de la SSPC reconoció que existe un intercambio permanente y de confianza con agencias de EE. UU., pero fue enfático: «Nunca han participado en ninguna acción del Gabinete de Seguridad Federal en campo». Además, desmintió que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tuviera conocimiento de la presencia estadounidense en dicho convoy.
Contradicciones y el fantasma de la destitución
La presión ha arrinconado a las autoridades locales. En un intento por apagar el fuego, el fiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, modificó su versión inicial. Aseguró que los agentes extranjeros no participaban operativamente, sino que se «encontraron por casualidad» con el convoy y habían pedido un traslado.
No obstante, esta narrativa contrasta con reportes internacionales. Fuentes citadas por Los Angeles Times revelaron que la intervención de la CIA en Chihuahua no es un hecho aislado, y que este decomiso representaría al menos la tercera operación en la que participan durante el año.
Tras la reunión en la CDMX, de la cual no se emitieron comunicados oficiales, el reloj avanza en contra de la mandataria estatal. La próxima semana, Maru Campos y el fiscal Jáuregui deberán comparecer ante el Senado de la República, donde legisladores de Morena ya analizan la gravedad del caso e incluso barajan la posible destitución de los funcionarios por permitir la intervención extranjera no autorizada.

