El mito de la incorruptibilidad militar ha recibido su golpe más certero. El contralmirante de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), Fernando Farías Laguna, uno de los hombres más buscados por la justicia mexicana y pieza clave en la mayor trama de corrupción naval de los últimos años, fue detenido este jueves en Buenos Aires, Argentina. La captura, confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, pone fin a una cacería internacional que se extendió por 192 países y destapa las cloacas del llamado «huachicol fiscal» en los puertos del país.
Farías Laguna no era un marino cualquiera. Junto a su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto —actualmente recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano— conformaban la cúpula de una red criminal conocida en los pasillos navales como Los Primos. Su intocabilidad, presumían, emanaba de su lazo consanguíneo: ambos son sobrinos políticos del almirante Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
La caída en Palermo: Identidades falsas y fuga internacional
La travesía criminal del contralmirante terminó en las calles del acomodado barrio de Palermo. Lejos del uniforme de gala y las insignias navales, Farías Laguna fue interceptado por agentes de la Policía Federal Argentina vistiendo un pantalón corto y playera. La ministra de Seguridad Nacional de Argentina, Alejandra Monteoliva, detalló que el exmando naval ingresó al país sudamericano el pasado 1 de abril de 2026 proveniente de Colombia, utilizando un pasaporte guatemalteco falsificado a nombre de Luis Lemus Ramos.
Gracias a los mecanismos de intercambio de información y cooperación internacional, fue detenido en Argentina Fernando “N”, quien se encontraba prófugo de la justicia mexicana, como resultado de una operación coordinada entre la @SEMAR_mx, a través de la Unidad de Inteligencia…
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) April 23, 2026
«Está detenido y va a ser extraditado. La Argentina no es refugio de criminales», sentenció Monteoliva en un video difundido en sus redes sociales, revelando que además de los cargos por robo de combustible y delincuencia organizada, el marino enfrenta acusaciones por intento de homicidio a funcionarios mexicanos.
El Gobierno de México, a través de García Harfuch, celebró la detención destacando que fue el resultado de «meses de trabajo coordinado» entre la Unidad de Inteligencia Naval de la Semar, la Fiscalía General de la República (FGR), el Centro Nacional de Inteligencia y la UNIPOL argentina. El contralmirante se encontraba sustraído de la justicia desde agosto de 2024, cuando abordó un vuelo con destino a Florida, Estados Unidos, tras ausentarse de sus audiencias iniciales en el Estado de México.
El imperio del «Huachicol Fiscal»: Un boquete al erario
El expediente judicial armado por la FGR expone un sofisticado esquema de defraudación que operaba ante los ojos de la institución encargada de custodiar las aduanas. Aprovechando el control absoluto que la Marina obtuvo sobre los puertos mercantes bajo la narrativa de combatir la corrupción civil, Los Primos instauraron un cártel aduanero, concentrando sus operaciones en los puertos tamaulipecos de Tampico y Altamira.
El modus operandi era el huachicol fiscal puro: la introducción masiva de gasolina y diésel proveniente de Estados Unidos (principalmente de Texas) falsificando pedimentos aduanales para hacer pasar el combustible por aceites lubricantes o aditivos libres del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Según estimaciones del sector, este contrabando representa una hemorragia financiera de aproximadamente 9,200 millones de dólares anuales para el erario mexicano.
El hilo de la madeja comenzó a desenredarse en marzo de 2024 con el decomiso del buque Challenge Procyon en las costas de Tamaulipas, el cual transportaba 10 millones de litros de diésel de contrabando. Documentos de inteligencia señalan que la red de Farías Laguna logró introducir al menos 31 buques bajo este esquema clandestino.
Sangre, traición y el audio que incrimina a la cúpula
El caso trasciende el fraude financiero y se adentra en el terreno del sicariato institucional. La red aduanera funcionaba mediante el cobro de sobornos exorbitantes a subalternos colocados estratégicamente por los hermanos Farías. Sin embargo, el esquema encontró resistencia.
En junio de 2024, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántara se reunió directamente con el entonces secretario Rafael Ojeda Durán para denunciar con nombres y apellidos la red de huachicol operada por sus sobrinos. Un audio filtrado por medios de comunicación revela que Ojeda le pidió a Guerrero un informe detallado y le planteó dos vías: exponerlo «caiga quien caiga» o simplemente mover de área a los involucrados.
Meses después, en noviembre de ese mismo año, el contralmirante Guerrero Alcántara fue asesinado mientras vacacionaba en Colima. La FGR investiga este homicidio bajo la fuerte sospecha de que fue orquestado desde las entrañas de la propia Semar, dado que el marino había dejado asentado su itinerario vacacional en los registros de la institución. Poco después del asesinato, Fernando Farías Laguna huyó del país.
La batalla legal que apenas comienza
Con la detención en Buenos Aires, el proceso de extradición se pondrá en marcha ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12 de Argentina. Mientras tanto, en México, la defensa de los hermanos, encabezada por el despacho Epigmenio Mendieta y Asociados, sostiene la inocencia de sus clientes. En un comunicado emitido tras la captura, el bufete aseguró que no han sido notificados oficialmente por las autoridades y advirtieron que serán «estrictamente vigilantes» del respeto a los derechos humanos del marino durante el proceso de extradición.
Por su parte, el vicealmirante Manuel Roberto, preso en el Altiplano, ha enviado cuatro misivas a la presidenta Claudia Sheinbaum alegando ser víctima de una persecución y denunciando que la Semar oculta información crucial para su defensa.
La captura de Fernando Farías Laguna no solo representa la caída del perfil militar más alto implicado en corrupción durante la actual administración, sino que clava una estaca en el prestigio de la Armada de México. Hoy, la Marina que prometió limpiar los puertos, observa cómo sus propios mandos son extraditados con grilletes, dejando en el aire una pregunta que cimbra a la política nacional: ¿Hasta qué eslabón de la cadena de mando llegaban las ganancias del huachicol?
CRÉDITOS Y FUENTES INFORMATIVAS:
Para la elaboración de este reportaje periodístico se ha procesado, verificado y sintetizado información proveniente de los siguientes medios y periodistas: Juan Carlos Espinosa, Zedryk Raziel y Mar Centenera (El País); Iván Evair Saldaña y César Arellano (La Jornada); Diana Lastiri (Proceso); Brenda Martínez, Manuel Espino y Daniela Wachauf (El Universal); Rubén Mosso (Milenio); Laura Ponce (La Silla Rota); Luis Contreras (Infobae); N+; y Aristegui Noticias.

