Un desastre ecológico de proporciones alarmantes mantiene paralizada la economía y la vida silvestre en el sur de Veracruz. Un derrame masivo de hidrocarburo, que se extiende por aproximadamente 170 kilómetros de costa hasta Tabasco, ha contaminado al menos 16 playas, dejando a más de 14 mil pobladores en la incertidumbre económica y desatando una crisis ambiental en la región.
Ante la emergencia, habitantes de municipios como Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan —principalmente pescadores, restauranteros y prestadores de servicios turísticos— lanzaron un llamado urgente a los tres órdenes de gobierno. Durante una ríspida reunión con autoridades estatales, federales y representantes de Petróleos Mexicanos (Pemex), los afectados exigieron una indemnización de 50 mil pesos por persona para mitigar la paralización de sus actividades.
“Nosotros nos estamos quedando sin comer, ¿por qué no ven esa situación? Queremos la solución, que nos den una respuesta positiva, estamos viviendo una situación crítica”, reclamó uno de los habitantes afectados por la mancha de chapopote que ha invadido la costa.
Limpieza y empleo temporal como medida paliativa
José Luis González Hernández, alcalde de Pajapan, confirmó la firma de una minuta de acuerdos entre la comunidad, la Procuraduría Estatal del Medio Ambiente (PMA) y Pemex. El documento establece el compromiso de reparar los daños ambientales y analizar la viabilidad del pago indemnizatorio.
Como primera acción, este jueves 5 de marzo, personal de Pemex y de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) arribaron a localidades como Jicacal y Las Barrilas para iniciar la remediación. Para mitigar el impacto económico, la paraestatal acordó contratar a través de una empresa externa a los propios pobladores afectados, brindándoles empleo temporal en las labores de limpieza de los casi 50 kilómetros de playas dañadas en esa zona específica.
El edil de Pajapan reconoció que la extensión del desastre abarca «decenas de kilómetros» y pidió comprensión al turismo de cara a la temporada de Semana Santa, pues aún no hay certeza del tiempo que tomará sanear los ecosistemas.
Un derrame de hidrocarburo cubrió varios kilómetros de litoral en Jicacal y Pajapan, al sur de Veracruz, autoridades municipales informaron el cierre total de las playas ante los niveles de contaminación detectados. pic.twitter.com/AUoNUgNmBK
— La Silla Rota Veracruz (@LSRVeracruz) March 3, 2026
Ecocidio: Fauna muerta y la negativa de Pemex
El impacto trasciende lo económico. La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México —que agrupa a organizaciones como Greenpeace México y el CEMDA— denunció que el petróleo ya invadió áreas críticas como la laguna del Ostión, vital para la reproducción de especies.
El bloque ambientalista alertó sobre el hallazgo de tortugas cubiertas de petróleo en la comunidad de Los Arrecifes, un manatí muerto en Coatzacoalcos y severas afectaciones a los ecosistemas de manglar, amenazando el sustento de miles de familias que dependen de la pesca de ostión, camarón y robalo.
La controversia escaló cuando Pemex, a través de una tarjeta informativa emitida a principios de mes, se deslindó del derrame. La empresa estatal aseguró que, tras realizar inspecciones en su infraestructura del sur del estado, no detectó fugas o incidentes. Sin embargo, las organizaciones ambientales refutaron esta versión apoyándose en imágenes satelitales del 20 de febrero, las cuales muestran una mancha de crudo de 37 kilómetros mar adentro, frente a Campeche, presuntamente vinculada a la infraestructura petrolera.
Ante la discrepancia, más de 50 organizaciones y comunidades indígenas exigen estudios independientes para fincar responsabilidades, protocolos de supervisión más estrictos y acciones inmediatas de rescate para la flora y fauna que hoy agoniza bajo el chapopote en el Golfo de México.

