Fotografía: El freno se debe principalmente al desplome de 1.5% en la industria (manufactura, construcción y minería).
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La economía mexicana da señales claras de estancamiento. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmó este jueves que el Producto Interno Bruto (PIB) del país se contrajo un 0.3% durante el tercer trimestre de 2025 (julio-septiembre), en comparación con el trimestre anterior.

En su comparación interanual, el PIB también registró una caída de 0.2%.

El principal lastre para la economía provino de las actividades secundarias (industria, manufactura, construcción y minería), que se desplomaron 1.5% trimestral y 2.9% a tasa anual. Este sector ha sido el más golpeado por la incertidumbre comercial con Estados Unidos y la cautela en la inversión privada.

En contraste, el sector agrícola (actividades primarias) mostró resiliencia con un crecimiento trimestral del 3.2%, mientras que los servicios (actividades terciarias) avanzaron apenas un 0.1%.

El doble filo de la incertidumbre

Analistas coinciden en que la confianza de los inversionistas se ha visto mermada. El banco Barclays señaló en un reporte que el freno se debe a «las fluctuaciones en la confianza tras las elecciones de 2024 en México y Estados Unidos, la persistente incertidumbre en torno a la política comercial estadounidense y el legado de reformas del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que incluye cambios en el Poder Judicial».

Esta visión fue compartida por el economista Gerardo Esquivel, quien durante el Foro No Money, organizado por BBVA y EL PAÍS, apuntó que la incertidumbre es tanto externa (aranceles de Trump) como doméstica, impulsada por la reforma al Poder Judicial de la presidenta Claudia Sheinbaum.

¿Riesgo de recesión?

Con esta contracción, se reaviva el temor a una recesión, especialmente después de que la economía también cayera 0.6% en el último trimestre de 2024.

Sin embargo, Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco BASE, matizó el escenario. “Las cifras aún no muestran un deterioro lo suficientemente profundo ni prolongado como para hablar de una recesión formal», señaló Siller. «Es probable que […] la economía continúe creciendo, pero el impulso se ha debilitado […] apuntan hacia un escenario de estancamiento prolongado”.

Janneth Quiroz Zamora, de Monex Casa de Bolsa, coincidió en que existe una «desaceleración de la demanda agregada», visible en una pérdida de dinamismo en el consumo, la inversión y el gasto público.

Por su parte, Alberto Ramos, economista jefe para América Latina de Goldman Sachs Group, advirtió sobre los «obstáculos derivados de la incertidumbre política», aunque destacó que el gasto de los hogares sigue siendo resiliente.

Ajuste generalizado de pronósticos

La debilidad económica ha llevado a que los principales organismos multilaterales ajusten sus previsiones para el cierre de 2025:

Fondo Monetario Internacional (FMI): Estima un crecimiento de 1%.

OCDE: Proyecta un avance de 0.8%.

Banco Mundial y Cepal: Esperan un crecimiento de 0.5% y 0.6%, respectivamente.

Encuesta Banxico: Especialistas consultados por el Banco de México anticipan un crecimiento de apenas 0.53%.

Banamex estima una «ligera recuperación» hacia el cuarto trimestre y 2026, año clave en el que se deberá revisar el tratado comercial T-MEC.


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