Fotografía: La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que ambos fueron liberados sin cargos tras haber estado presos, denunciaron haber sido encadenados en condiciones infrahumanas.
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La pesadilla ha terminado para los hermanos Carlos y Óscar González. En lo que representa una significativa victoria para la diplomacia mexicana, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó este fin de semana el regreso al país de los dos connacionales que fueron detenidos de manera arbitraria y encarcelados en el centro migratorio de Florida conocido como el «Alcatraz de los Caimanes».

Roberto Velasco Álvarez, jefe de la Unidad para América del Norte de la Cancillería, informó que ambos «están ya en nuestro país sin cargos y con sus documentos vigentes».

El caso de los hermanos González exhibió la crudeza de la política antiinmigrante en Estados Unidos. Carlos fue arrestado en Orlando por una simple infracción de tránsito (vidrios polarizados), a pesar de contar con una visa de turista vigente. Su hermano, Óscar —quien está casado con una ciudadana estadounidense y en proceso de obtener su residencia legal—, fue detenido a su vez cuando acudió a presentar los documentos del vehículo.

Ambos fueron trasladados al temido centro de detención, un lugar que opera en un «limbo legal» al no ser administrado por autoridades federales, sino por el estado de Florida. Desde el interior, los hermanos lograron denunciar las condiciones a las que eran sometidos: encadenados de pies y manos al piso y recluidos en un ambiente insalubre.

El rescate diplomático

La liberación fue el resultado de una ardua labor coordinada por la SRE. Velasco Álvarez reconoció el trabajo de los consulados de México en Orlando y Miami, encabezados por los exgobernadores de Chiapas Juan Sabines Guerrero y Rutilio Escandón Cadenas, respectivamente.

Una abogada del Programa de Asesorías Legales Externas (PALE), en conjunto con la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), fue clave para negociar con las autoridades locales y federales la «salida voluntaria» de los jóvenes.


«Por órdenes de la presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller De la Fuente, monitoreamos que sus procesos migratorios se realicen de acuerdo al debido proceso y respeten la dignidad humana», aseguró Velasco, quien además señaló que la SRE permanece atenta a la situación de otros mexicanos que continúan detenidos en dicho centro.


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