Siete miembros de una familia, incluidos tres menores de edad, perdieron la vida en un trágico incidente en el ejido pesquero de San Fernando, Tamaulipas. La fatalidad ocurrió debido a la inhalación de dióxido de carbono proveniente de una planta de energía eléctrica, descubierta a las 23:00 horas del domingo en el Barrancón del Tío Blas, situado en la costa norte de San Fernando. Las autoridades confirmaron el suceso el lunes debido a la distancia del poblado.
Las víctimas, identificadas como Tereso “H”, de 45 años, su esposa Aracely “H”, de 35 años, y la pareja Leonardo “R”, de 37 años, y Mayra Liseth “R”, de 35 años, fueron encontradas por niños de la familia que los buscaban al no tener noticias de ellos. Según la policía, la intoxicación se produjo por la falta de ventilación al usar la planta de energía eléctrica, necesaria tras las tormentas que dejaron sin electricidad al pueblo durante el fin de semana. Se especula que el cansancio y posible consumo de alcohol tras un evento social la noche anterior contribuyeron a que los afectados se quedaran dormidos sin asegurar una adecuada ventilación en el hogar.
