La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha delineado su próxima jornada de lucha magisterial, la cual contempla desde movilizaciones inmediatas en la capital del país hasta la advertencia de estallar una huelga nacional que coincida con la celebración de la Copa del Mundo 2026 en México, bajo la consigna: “Si no hay solución, no rodará el balón”.
Como primera acción de esta estrategia de presión, el magisterio disidente confirmó una gran marcha para el próximo viernes 1 de mayo, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores. El contingente partirá en punto de las 9:00 horas desde el Ángel de la Independencia con rumbo a la Plaza de la Constitución. Se espera que a esta movilización se sumen diversas secciones sindicales del interior de la República, como la Sección 22 de Oaxaca y la Sección VII de Chiapas, afectando la vialidad en las principales arterias del centro de la CDMX.
Demandas históricas y la mira en el Mundial
Las exigencias centrales de la CNTE se enfocan en la abrogación total de la Ley del ISSSTE reformada en 2007 durante el sexenio de Felipe Calderón, la cual trasladó el sistema de jubilaciones a un esquema de cuentas individuales (Afores) y Unidades de Medida y Actualización (UMAs). Los docentes exigen el regreso a un modelo de seguridad social solidario que garantice una pensión digna al momento del retiro. Asimismo, demandan la anulación de las reformas educativas implementadas en las administraciones de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, argumentando que precarizan los derechos laborales y administrativos.
Durante la sesión de la Asamblea Nacional Representativa (ANR) celebrada este fin de semana, líderes magisteriales plantearon que la única vía para forzar la apertura de mesas de diálogo resolutivas con el gobierno federal es un paro a gran escala. Filiberto Frausto Orozco, secretario general de la sección 34 de Zacatecas, señaló que la decisión de vincular la huelga con el evento deportivo responde a una táctica de exposición mediática global.
Aunque aún definen las fechas exactas para compaginar sus protestas con el calendario de partidos del Mundial, fuentes magisteriales prevén que un primer paro nacional inicie el próximo 15 de mayo —Día del Maestro— y se extienda al menos durante dos semanas.
Respuesta oficial y otros frentes sociales
La intención de aprovechar el Mundial 2026 como caja de resonancia no es exclusiva del magisterio. Diversos grupos sociales, que incluyen a colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, transportistas, agricultores y estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), han manifestado planes similares.
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desestimó recientemente las advertencias de sabotaje a la justa deportiva. En conferencia matutina el pasado 22 de abril, la mandataria criticó la postura de estos grupos al declarar que “ahora todos se quieren manifestar, menos las y los mexicanos”, evidenciando la tensión entre Palacio Nacional y las bases trabajadoras de cara al evento internacional.
Las autoridades capitalinas ya mantienen un monitoreo preventivo de cara al 1 de mayo, fecha que marcará el termómetro político y la capacidad de convocatoria de una CNTE dispuesta a llevar sus exigencias hasta la cancha internacional.

