A menos de tres meses de que inicie formalmente la crucial revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció una jugada estratégica en el tablero diplomático: propondrá al economista Roberto Lazzeri Montaño como el nuevo embajador de México en Washington.
El actual director general de Nacional Financiera (Nafin) y Bancomext tomará la estafeta que deja Esteban Moctezuma Barragán, quien ocupa la máxima representación diplomática en suelo estadounidense desde 2021. La propuesta ya se encuentra en trámite y está a la espera del beneplácito del gobierno estadounidense, para posteriormente ser enviada al Senado de la República para su ratificación.
«Tiene una muy buena relación con todo el Gobierno de México y también con las contrapartes en Estados Unidos. Lo nombré en Nacional Financiera y en muy poco tiempo la transformó», destacó la mandataria durante su conferencia matutina, subrayando que el tema prioritario con la Casa Blanca en este momento es estrictamente comercial.
En la México Stellar Autofest, organizada por @StellantisMX, nuestro director general, @robertolazzeri, destacó que apoyamos financieramente en primer piso a la cadena de valor del sector automotriz, incluidas las autopartes, desde las ensambladoras y sus proveedoras. pic.twitter.com/oNzs4967hC
— Bancomext (@bancomext) April 11, 2026
Un «halcón» financiero para negociar con Trump
La designación de Lazzeri, de 42 años y egresado del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), no es casualidad. Su perfil se aleja de la diplomacia tradicional para centrarse en la ingeniería financiera y la negociación de alto nivel. Previo a su llegada a Nafin, fungió como jefe de la Oficina de Coordinación del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, manejando temas de deuda pública.
Su capacidad como negociador ya ha sido probada en aguas turbulentas. En 2025, Lazzeri fue fundamental para lograr prórrogas que salvaron a entidades financieras mexicanas de sanciones emitidas por el Departamento del Tesoro de EE. UU. por presunto lavado de dinero. Además, fue una figura clave en la compra de las 13 plantas de generación eléctrica a la española Iberdrola.
Su integración al «cuarto de guerra» comercial ya es un hecho. Apenas este lunes, Lazzeri participó en una reunión de alto nivel en Palacio Nacional junto a la presidenta Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
La sombra de los aranceles y el futuro de Moctezuma
El nombramiento ocurre en un entorno de máxima presión. La administración de Donald Trump ha mantenido una postura de línea dura, utilizando la amenaza de aranceles como moneda de cambio en temas de seguridad y migración. Al respecto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, advirtió recientemente en una entrevista internacional que un eventual abandono del T-MEC por parte de Estados Unidos sería catastrófico para la región, provocando inflación, pérdida de empleos y el colapso de las cadenas productivas, especialmente en la industria automotriz.
Frente a este complejo panorama que involucra una relación comercial anual de casi 900 mil millones de dólares, el gobierno mexicano apuesta por un perfil técnico que hable el mismo idioma económico que sus contrapartes en Washington.
Por su parte, el embajador saliente, Esteban Moctezuma, no quedará fuera de la administración federal. Sheinbaum elogió su «excelente labor» diplomática y adelantó que actualmente se encuentra desahogando agendas clave, como acuerdos de transporte fronterizo y el freno a la crisis ganadera por el gusano barrenador. Una vez concretado el relevo, Moctezuma será reubicado en una nueva posición dentro del gabinete.

