Fotografía: La presidenta de México reprochó la falta de respuestas de Washington.
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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, elevó este martes 14 de abril el tono de su reclamo diplomático hacia el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, ante la reiterada pérdida de vidas de connacionales en centros de detención migratoria.

Durante su conferencia matutina, la mandataria confirmó que su administración no ha recibido una «respuesta puntual» de Washington frente a la muerte de 15 mexicanos que se encontraban bajo resguardo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en poco más de un año. El punto de quiebre de este reclamo fue el reciente deceso de Alejandro Cabrera Clemente, de 49 años, ocurrido el pasado sábado en Luisiana.

Sheinbaum fue enfática al señalar su rechazo a las redadas y aprehensiones implementadas por ICE. “Hay muchos mexicanos que su único delito es no tener papeles, pero son ciudadanos que trabajan allá”, subrayó la presidenta, marcando una postura más firme en la defensa de los derechos humanos de los migrantes.

Despliegue consular y ofensiva internacional

Ante la repetición de estas tragedias —calificadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) como «inaceptables» y reflejo de «deficiencias graves» e incompatibles con el derecho a la vida—, el Gobierno de México ha puesto en marcha un plan de acción urgente:

Vigilancia diaria: Se instruyó a la red consular en Estados Unidos abandonar las visitas semanales y acudir todos los días a los centros de detención de ICE para verificar física y directamente las condiciones de los mexicanos retenidos.

Presión diplomática de alto nivel: La Cancillería envió una enérgica carta a Washington. Además, se planteó que, de ser necesario, el secretario Roberto Velasco interceda ante el Departamento de Estado para garantizar el acceso ininterrumpido de los cónsules a las instalaciones migratorias.

Denuncias internacionales: México ya no limitará sus exigencias al ámbito bilateral. Sheinbaum anunció que el país respaldará demandas legales de las familias y presentará los casos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), evaluando también escalar la denuncia ante las Naciones Unidas.

Un giro en la diplomacia mexicana

El endurecimiento en el discurso de la presidenta mexicana coincide con un momento de reconfiguración geopolítica regional. De acuerdo con analistas y agencias internacionales como AP, durante su primer año de gobierno, Sheinbaum había mantenido una «cabeza fría» frente a las amenazas arancelarias y de seguridad de Donald Trump.

Sin embargo, la crisis migratoria se ha combinado con otras fracturas diplomáticas, siendo Cuba el principal punto de fricción. El reciente bloqueo energético impuesto por Trump a la isla —y las sanciones asociadas— impulsaron a la administración de Sheinbaum a marcar un límite claro, defendiendo el derecho de México a enviar combustible y ayuda humanitaria a La Habana.

Mientras tanto, la Casa Blanca defiende las acciones de ICE como un cumplimiento de las promesas de campaña de Trump para deportar a migrantes indocumentados, según declaró a la cadena CNN la portavoz estadounidense, Abigail Jackson. A pesar de esto, encuestas recientes de AP-NORC revelan que 6 de cada 10 estadounidenses consideran que las políticas de redadas federales de la actual administración han «ido demasiado lejos», abriendo un margen político para que México intensifique sus reclamos en defensa de sus ciudadanos.


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