Fotografía: La presidenta Claudia Sheinbaum busca un nuevo tope voluntario con los gasolineros. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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Con el objetivo de proteger la economía familiar y evitar un impacto inflacionario en el transporte de mercancías, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este miércoles que su administración trabaja en un segundo acuerdo voluntario con empresarios gasolineros para reducir aún más el precio del diésel en el país.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el contexto internacional —marcado por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz— provocó que el costo de este combustible alcanzara hasta los 30 pesos por litro en algunas regiones. Ante esta situación, el Gobierno federal implementó un primer tope temporal de entre 28.30 y 28.50 pesos, el cual ahora buscan disminuir.

“Ya hay un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo (…) El diésel llegó a estar en 30 pesos, ahora ya se redujo un poco y queremos que todavía disminuya más”, detalló Sheinbaum, subrayando que las mesas de diálogo con el sector avanzan de manera positiva.

Vigilancia y autosuficiencia energética

A la par de las negociaciones y los estímulos fiscales aplicados al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), la Jefa del Ejecutivo lanzó una severa advertencia a las estaciones de servicio que incrementen sus tarifas de manera injustificada. “Quien se pase de vivo, habrá operativos”, sentenció, al confirmar que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reforzará las inspecciones.

En este sentido, Sheinbaum Pardo destacó que la política energética actual ha blindado a México frente a la crisis global de desabasto. Gracias a la rehabilitación del sistema de refinación, la compra de Deer Park y la operación de Dos Bocas, aseguró que el país ya es 100% autosuficiente en la producción de diésel.

Respaldo y retos del sector gasolinero

Por su parte, las secretarías de Hacienda (SHCP) y Energía (Sener) confirmaron que este esquema extraordinario depende de la participación voluntaria de las empresas, evaluando condiciones logísticas, distribución y precios en terminales.

La Organización Nacional de Expendedores del Petróleo (Onexpo) confirmó su respaldo a la medida para proteger al consumidor, aunque solicitó evaluar la viabilidad financiera para cubrir los costos operativos de las estaciones. Sin embargo, no todo el sector se ha sumado; de acuerdo con reportes de Bloomberg Línea, algunos empresarios han decidido no adherirse al acuerdo argumentando que el precio máximo no cubre los costos derivados de la volatilidad internacional.

Pese a los retos, el Gobierno federal mantiene como referencia el éxito de la estrategia aplicada a la gasolina Magna, la cual, a través de la coordinación entre Pemex, Profeco y la iniciativa privada, se ha logrado estabilizar en un promedio nacional por debajo de los 24 pesos por litro, de acuerdo con los monitoreos recientes y los datos de consultoras como PETROIntelligence.


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