Fotografía: El sujeto, identificado como pareja sentimental de la víctima, fue ingresado a la Fiscalía en Toluca. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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Tras varias líneas de investigación, autoridades del Estado de México lograron la detención de Octavio Enrique “N”, principal sospechoso y presunto responsable del feminicidio de Diana Belén García Alfaro, una reconocida activista de 37 años dedicada al rescate de perros en situación de calle en el municipio de Tultitlán.

La captura del sujeto, quien era pareja sentimental de la víctima, se dio luego de que este abandonara su domicilio tras el crimen. De acuerdo con información e imágenes difundidas por Milenio, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó que el presunto feminicida fue aprehendido junto a otros dos hombres —cuya participación directa en el delito aún se investiga— y trasladado la tarde del miércoles a bordo de un vehículo blindado tipo Rhino a las instalaciones de la Fiscalía de Asuntos Especiales (FAE) en Toluca.

El caso de «Anaid Bel», como era conocida en redes sociales, ha desatado una profunda indignación nacional. La rescatista desapareció a mediados de marzo en las inmediaciones de la colonia Sierra de Guadalupe y, días después, su cuerpo fue localizado sin vida en la vía pública.

La tragedia, sin embargo, estuvo precedida por alertas ignoradas. La víctima había denunciado de manera formal y pública agresiones físicas, hostigamiento y el envenenamiento de los canes que resguardaba. En uno de sus últimos videos difundidos en redes, advirtió entre lágrimas que había sido atacada con una sustancia química por vecinos intolerantes a su labor y sentenció: «Nadie nos hace caso» y «No quiero ser un número más».

Minutos antes del traslado del detenido, decenas de activistas y organizaciones civiles se manifestaron a las afueras de la FGJEM. Según documentó El Sol de Toluca, los manifestantes denunciaron la negligencia de las autoridades, señalando que Diana Belén acudió al Ministerio Público con lesiones visibles y pruebas de las amenazas desde 2024, pero no recibió medidas de protección efectivas.

“Hoy hablamos de un feminicidio que pudo haberse evitado si las autoridades hubieran actuado. ¿De qué sirven los botones de pánico si no se aplican?”, recriminaron los colectivos, entre ellos el santuario Cuatro Patitas Un Corazón, que exigió que el proceso judicial se lleve con estricta perspectiva de género y se apliquen sanciones ejemplares.

El asesinato de Diana Belén no solo expone la crisis de feminicidios que azota al Estado de México, sino también el grave nivel de vulnerabilidad y violencia que enfrentan los defensores de los derechos de los animales en el país, donde el maltrato animal suele ser la antesala de crímenes mayores.


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