El luto y la indignación invaden al sector agrícola tras confirmarse el asesinato de Eduardo Ochoa Arias, conocido cariñosamente como «Edy», un destacado productor y director de la empresa exportadora de plátanos Ochoa Products. A 11 días de haber sido privado de la libertad, el cuerpo del empresario fue hallado sin vida en las costas del vecino estado de Michoacán.
La desaparición de Ochoa Arias ocurrió el pasado 13 de marzo. Informes indican que fue interceptado por un grupo armado en la comunidad de Cerro de Ortega, perteneciente al municipio de Tecomán. Esta zona, colindante con Michoacán, es señalada por mantener una fuerte presencia de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dedicada a la extorsión y el secuestro, a pesar de la cercanía de bases de las fuerzas federales.
De acuerdo con testimonios cercanos al caso, los captores exigieron una suma de dinero a cambio de la liberación del empresario; sin embargo, a pesar de que la familia cumplió con el pago del rescate, la víctima no fue devuelta con vida.
Un hallazgo trágico y el clamor de justicia
El macabro hallazgo se registró desde el sábado 21 de marzo, cuando pobladores de la localidad michoacana de Boca de Apiza, en el municipio de Coahuayana —a unos 15 minutos de donde ocurrió el secuestro—, reportaron a las autoridades la presencia de un cuerpo en la playa.
Los reportes periciales revelaron la brutalidad del crimen: la víctima presentaba un impacto de bala en el pecho y fue arrojada al mar maniatada, envuelta en plástico y atada a una hamaca. Debido al avanzado estado de descomposición, el Servicio Médico Forense tuvo que realizar pruebas genéticas para lograr su identificación oficial.
La confirmación pública del deceso llegó la noche del martes 24 de marzo. Durante una misa celebrada en la parroquia de San Juan Pablo II en la ciudad de Colima, el sacerdote Enrique Asahel Ochoa, primo del empresario, comunicó a los feligreses que los restos habían sido identificados positivamente. Más tarde, tanto la Fiscalía General del Estado (FGE) como la empresa Ochoa Products ratificaron la pérdida.
Protestas y exigencia de seguridad
La desaparición de «Edy», cuya compañía exporta a mercados internacionales como Estados Unidos y Asia, detonó una intensa movilización ciudadana. Durante más de una semana, familiares, amigos y trabajadores jornaleros emprendieron una campaña de búsqueda que incluyó bloqueos con maquinaria agrícola y tráileres en la autopista Colima-Manzanillo para exigir resultados a la fiscalía estatal.
Tras el trágico desenlace, diversas organizaciones del gremio, como la Asociación de Productores de Plátano Coahuayana y empresas como Coliman Bananas-Grupo AGGALL, manifestaron sus condolencias y exigieron a las autoridades un pronto esclarecimiento de los hechos para frenar la ola de violencia que azota al sector productivo de la región. Hasta el momento, ninguna autoridad ha detallado las líneas de investigación oficiales del caso.

