En un giro anticipado para la diplomacia latinoamericana, el gobierno del presidente José Antonio Kast oficializó este martes el retiro del respaldo del Estado chileno a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La postulación, que había sido impulsada en febrero por la administración saliente de Gabriel Boric en conjunto con México y Brasil, continuará su curso, pero sin el patrocinio de su país de origen.
La decisión se enmarca en un contexto político polarizado. Analistas y sectores políticos apuntan a que, en el fondo, la ultraderecha no quiere ver a Bachelet al frente de un organismo de la envergadura de la ONU, ya que consolidar a una figura de corte progresista y socialista en la máxima tribuna diplomática global los debilitaría ideológicamente y mermaría su influencia en la región. Esta visión coincide con las reticencias que Kast había mostrado durante su campaña, influenciado por las señales de oposición hacia la exmandataria por parte de aliados internacionales clave, como el presidente estadounidense Donald Trump.
AHORA | Tras retiro de apoyo del Gobierno, Michelle Bachelet confirma que continuará con su candidatura a la secretaría general de la ONU
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— The Clinic (@thecliniccl) March 24, 2026
A través de un comunicado oficial emitido por la Cancillería, el Ejecutivo chileno justificó la medida argumentando razones estratégicas. «Hemos llegado a la convicción de que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación», detalla el documento.
El ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas de Chile dejarán de promover la aspiración de la pediatra y política de 74 años. Sin embargo, la administración de Kast precisó que, en consideración a la amplia trayectoria de la exmandataria, el Estado chileno se abstendrá de apoyar a cualquier otro candidato o candidata en este proceso electoral.
La determinación gubernamental, tomada a pocos días de una reunión privada entre Kast y Bachelet en el Palacio de La Moneda, se da en un momento de tensión interna para el nuevo gobierno, que apenas anoche anunció un alza histórica en el precio de los combustibles, generando un profundo malestar en la población chilena. Parlamentarios de la UDI (Unión Demócrata Independiente), partido oficialista, ya habían presionado a Kast para abandonar lo que el diputado Guillermo Ramírez calificó como «una candidatura perdedora», argumentando que asumir compromisos internacionales por una postulación sin viabilidad no respondía a los intereses del Estado.
Bachelet sigue en la contienda
Pocas horas después del anuncio oficial, Michelle Bachelet emitió un pronunciamiento reafirmando que no abandonará la carrera por liderar las Naciones Unidas de cara al periodo que inicia en 2027, cuando concluya el segundo mandato del portugués António Guterres.
«Mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta; por ello, continuaré el trabajo conjunto con los Gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto», declaró Bachelet. La ex jefa de Estado, quien fue la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y Alta Comisionada para los Derechos Humanos (2018-2022), reconoció que el retiro del apoyo es una prerrogativa legítima del actual gobierno, aunque enfatizó tener una «visión de Estado distinta».
El proceso de selección en la ONU, que implica audiencias públicas y una votación crucial en el Consejo de Seguridad, favorece este año a América Latina por un principio de rotación regional no escrito, existiendo además un amplio consenso internacional de que el puesto, por primera vez en sus 80 años de historia, debe ser ocupado por una mujer.
(Con información de AFP, EFE, DW, Ana María Sanhueza / El País, Aldo Anfossi / La Jornada, AP / Proceso, y Laura Ponce / La Silla Rota).

