Taxi drivers from the Land Transportation Grupo Nueva Imagen block the road to Mexico City International Airport (AICM) to protest against transportation services by app in Mexico City, Mexico, on March 11, 2026. (Photo by Carlos Santiago/Eyepix Group/NurPhoto) (Photo by Eyepix / NurPhoto via AFP)
Compartir

Tras más de una década de confrontaciones, protestas y disputas legales, la plataforma de transporte privado Uber y el gremio de taxistas concesionados de México han decidido deponer las armas para aliarse. A partir de este martes, los usuarios de la aplicación podrán solicitar un taxi tradicional directamente desde sus teléfonos, marcando un punto de inflexión en la movilidad del país.

El anuncio fue oficializado por directivos de ambas partes, quienes calificaron la jornada como un suceso histórico que beneficia tanto a los conductores como a los pasajeros. La integración opera a través de una vinculación con MX Taxi, una agrupación tecnológica de concesionarios, y permitirá que el gremio reciba viajes directamente desde la interfaz de Uber sin tener que ceder su base de datos ni convertirse en socios exclusivos de la transnacional.

Félix Olmo, director general de Uber México, destacó que esta convergencia entre lo público y lo privado es indispensable para la modernización del sector. “Para los taxistas la tecnología es una gran aliada. Con esta alianza obtienen el espacio y valor que se merecen”, señaló.

La integración contempla que la modalidad de taxi dentro de la aplicación mantenga las mismas herramientas de seguridad que los vehículos de alquiler de Uber, tales como la tecnología RideCheck (que detecta desvíos o paradas inusuales), soporte las 24 horas y cobertura de seguro. Asimismo, se respetarán las tarifas oficiales autorizadas por la Secretaría de Movilidad (Semovi).

La transformación del gremio ante el Mundial 2026

Para los conductores del transporte público individual, la alianza representa un cambio de paradigma. Durante 14 años, la irrupción de las aplicaciones mermó considerablemente los ingresos y el valor de las concesiones taxistas, generando una resistencia feroz que, finalmente, mutó hacia la adaptación tecnológica.

“Uber no es el enemigo, es un aliado estratégico que nos abre las puertas de un mercado global”, reconoció Erasto Vázquez, director y vocero de MX Taxi. El representante enfatizó que entrar a la carrera digital dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad de supervivencia. “Aprendimos que no podemos pedir que alguien más nos salve, que el futuro del taxi depende de nosotros mismos”.

El momento de la alianza no es fortuito. Ocurre a escasos meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, justa para la cual México albergará 13 partidos en tres sedes distintas. Las autoridades estiman el arribo de hasta 5.5 millones de turistas adicionales al país, una demanda logística que el ecosistema de transporte actual no podría soportar por separado. Con este movimiento, la Ciudad de México se homologa con metrópolis como Nueva York, Roma, San Francisco o Buenos Aires, donde la convivencia entre taxis y aplicaciones digitales ya es una realidad.

El AICM: La última frontera

A pesar de la tregua en las calles, aún queda un frente abierto en las zonas federales. Apenas hace unas semanas, las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) fueron escenario de un conflicto que derivó en la intervención de la Guardia Nacional para impedir el abordaje de vehículos de aplicación, tras las presiones de los sindicatos de taxistas aeroportuarios.

Sin embargo, el nuevo convenio podría ser la llave para destrabar este conflicto. Dado que el pacto no transgrede la Ley de Movilidad al tratarse de unidades concesionadas operando bajo la sombrilla digital de Uber, MX Taxi ya ha iniciado mesas de diálogo para sumar a las empresas permisionarias del aeropuerto a esta iniciativa. Si los taxis del AICM se integran a la comunidad tecnológica de MX Taxi, podrían recibir viajes de turistas a través de Uber de manera completamente legal y sin riesgo de operativos federales.

Tanto Félix Olmo como Erasto Vázquez coinciden en que mantienen el diálogo abierto con los gobiernos local y federal. Por ahora, el banderazo de salida está dado: el volante y la pantalla inteligente por fin viajan en el mismo vehículo.

Esta nota fue elaborada integrando el trabajo de campo, reporteo y datos periodísticos de: Verónica M. Garrido (El País), Alejandro Alegría (La Jornada), N+, Patricia Guerrero Medina (El CEO), Jonás López (Excélsior), Ximena Arochi (Proceso) y Christian David Sandoval Sandoval (EFE).


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *