Fotografía: Ante el registro de un centenar de siniestros prematuros en la entidad ha participado el ejército y voluntarios luchan por detenerlos.
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A poco más de una semana de que inicie formalmente la temporada de estiaje, el estado de Zacatecas enfrenta una agresiva crisis ambiental. Hasta este lunes 23 de febrero, corporaciones de emergencia, brigadistas y civiles mantienen exhaustivas labores operativas para intentar sofocar los incendios forestales que asedian las zonas rurales de los municipios de Tlaltenango de Sánchez Román y Genaro Codina desde el pasado viernes.

El panorama en el territorio zacatecano es crítico. En el municipio de Genaro Codina, el fuego ha arrasado con un estimado de 600 hectáreas de matorrales, encinos y nopales. Ante la magnitud de la conflagración, elementos de Protección Civil, personal del Ejército Mexicano, Bomberos del Estado y los propios habitantes de la zona continúan desplegados en el área, haciendo frente a la emergencia en un esfuerzo conjunto.

En Tlaltenango la situación también presenta complicaciones severas. El presidente municipal, Francisco Delgado Miramontes, denunció que el siniestro localizado en el camino hacia San Antonio fue provocado de manera intencional. La voracidad del fuego no solo ha dificultado las labores de los combatientes —quienes operan con herramientas limitadas—, sino que alcanzó y averió una unidad de bomberos. Esta pérdida obligó a las autoridades a solicitar maquinaria pesada de particulares (trascabos) para no detener el combate a las llamas.

El 95% de los siniestros son provocados

El coordinador estatal de Protección Civil, Jorge Luis Gallardo Álvarez, emitió una severa advertencia respecto a la temporada actual. En lo que va del 2026, y previo al arranque oficial de la temporada de incendios este 3 de marzo, la entidad ya contabiliza cerca de un centenar de siniestros entre pastizales, zonas forestales y agrícolas. Alarmantemente, el 95 por ciento de estos han sido originados por la mano del hombre.

«El daño ambiental es considerable; no es nada más la flora, también la fauna. Hemos encontrado animales calcinados que ya no hay cómo rescatarlos», lamentó el funcionario estatal. Zonas de alta importancia ecológica y habitacional ya resienten los estragos: en el cerro contiguo al Ecoparque Centenario ardieron más de 15 hectáreas, mientras que en la comunidad de San Antonio del Ciprés, en Pánuco, un siniestro alcanzó una vivienda y dos vehículos.

Nueva Ley de Protección Civil en acción

En respuesta a la vulnerabilidad de la entidad frente al fuego, a partir de este domingo entró en vigor una urgente reforma a la Ley de Protección Civil de Zacatecas. El decreto establece medidas preventivas de carácter obligatorio, exigiendo a la Coordinación Estatal y a los municipios la creación de cortafuegos estratégicos, la eliminación de material vegetal combustible y la capacitación de brigadas comunitarias en un plazo máximo de 180 días.

El reto inmediato es monumental. Con ráfagas de viento pronosticadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de hasta 45 kilómetros por hora para diversas regiones del estado, y un índice de radiación ultravioleta extremo (+11), el clima se posiciona como el principal adversario en la línea de fuego. Las autoridades reiteran el llamado urgente a la población a evitar las quemas agrícolas y a denunciar de inmediato cualquier fumarola al 911. «¿Qué queremos? ¿Esperar a que se pierda una vida para poner atención?», sentenció Gallardo Álvarez.


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