Ante la incertidumbre que viven cientos de familias tras el cierre abrupto del corporativo estadounidense First Brands Group, el Gobierno de Chihuahua anunció una medida contundente: el embargo precautorio de bienes y maquinaria de las plantas en Ciudad Juárez para garantizar el pago de las liquidaciones conforme a la ley.
Diódoro Siller Argüello, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), confirmó que la estrategia busca evitar que la empresa «huya» sin cumplir sus obligaciones. El funcionario calificó la maniobra del corporativo —que pasó del Capítulo 11 al Capítulo 7 de la Ley de Quiebras en EE.UU.— como una «quiebra fraudulenta» diseñada para evadir responsabilidades.
Más de 3,000 trabajadores en Tamaulipas y Chihuahua se quedaron sin empleo después de que la proveedora estadounidense de autopartes First Brands Group se declarara en quiebra.https://t.co/HFNaAgmPSk
— NMás (@nmas) January 29, 2026
«No permitiremos que empresas extranjeras se declaren en quiebra y se burlen de la mano de obra chihuahuense», sentenció Siller, quien detalló que se están expidiendo constancias de «no conciliación» para que los trabajadores puedan demandar inmediatamente ante el Tribunal Laboral y proceder al remate de activos.
La cifra del desfalco social
La magnitud del golpe económico es devastadora. De acuerdo con datos recabados por el periodista Alejandro Vargas para El Diario, la abogada laboral Susana Prieto Terrazas estima que el monto global de las indemnizaciones peleadas en Ciudad Juárez y Matamoros ronda los 27 millones de dólares.
Tan solo en esta frontera, Prieto representa a 809 trabajadores operativos de las cuatro plantas de BPI, cuyas liquidaciones sumarían aproximadamente 153 millones de pesos. «Hablamos de indemnización constitucional, prima de antigüedad y proporcionales», explicó la defensora, quien advirtió que aunque el fondo de ahorro ya fue cubierto, la lucha por el finiquito total continúa.
Campamentos contra el saqueo
El conflicto ha trascendido los tribunales para instalarse en las calles. Desde la madrugada del 26 de enero, los obreros mantienen campamentos a la intemperie frente a las instalaciones de BPI, Centric Parts y Hopkins Manufacturing, bloqueando los accesos para impedir que los directivos extraigan la maquinaria, su única garantía de pago.
El drama tiene rostro: María de Jesús Alonso Gutiérrez, de 47 años, trabajaba en Centric Parts, mientras que su esposo laboraba en BPI. Ambos se quedaron sin empleo simultáneamente debido a la bancarrota del grupo automotriz, uniéndose a las estadísticas de desempleo que, según el INEGI, suman más de 66 mil recortes en la industria maquiladora desde junio de 2023.
Crisis nacional y nuevas reglas
El colapso de First Brands afecta a nivel nacional a cerca de 6,000 trabajadores con cierres en Matamoros, Monterrey, Mexicali y el Estado de México. En Chihuahua, los afectados suman más de 1,200.
Ante este escenario, En Blanco y Negro reportó que la autoridad estatal implementará nuevos mecanismos legales para futuras inversiones: cualquier transnacional que desee instalarse en la entidad deberá establecer garantías financieras o protocolos de salida blindados, para evitar que la historia de First Brands se repita.
Mientras el proceso legal avanza hacia el embargo, la incertidumbre prevalece en los campamentos, donde los trabajadores vigilan día y noche los fierros que hoy valen más que las promesas corporativas.

