En medio de una creciente presión geopolítica emanada desde Washington, el Gobierno de México ha revelado la magnitud real de su intercambio energético con La Habana. Petróleos Mexicanos (Pemex) facturó un total de 496 millones de dólares en ventas de crudo y petrolíferos a Cuba durante el ejercicio fiscal 2025, una cifra que, aunque minimizada por la administración federal como «marginal», se ha convertido en el punto focal de una potencial crisis comercial con Estados Unidos.
La revelación surgió durante la conferencia matutina de este miércoles en Palacio Nacional, donde la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, delinearon una estrategia de defensa basada en dos pilares: la soberanía comercial de México para vender a quien decida y el cumplimiento estricto de los contratos vigentes, desestimando las acusaciones de «regalos» o financiamiento oculto al régimen de la isla.
040226 PEMEX Logros 2025 y proyectos 2026 Impulso decisivo a la soberanía energética«Claro que nos pagan»: La defensa de Pemex
Frente a los cuestionamientos sobre la viabilidad financiera de estas operaciones, Víctor Rodríguez Padilla fue tajante al desmentir que los envíos sean donaciones a fondo perdido. «Si me preguntan si Cuba está pagando sus envíos, claro que sí; no tenemos ninguna factura vencida conforme al contrato. Son muy formales en sus pagos», aseguró el directivo ante la prensa.
El funcionario detalló la mecánica de la operación: existe un contrato único y abierto, firmado en 2023, que no estipula volúmenes fijos, sino que opera bajo un esquema de oferta y demanda condicionado. «Nos solicitan en función de sus necesidades y se entrega en función de nuestra disponibilidad», explicó Rodríguez Padilla.
Según los datos oficiales presentados, el valor de las transacciones ha ido en aumento, pasando de 367 millones de dólares en 2023 a los casi 500 millones reportados para el último año. Sin embargo, la narrativa oficial busca poner estas cifras en perspectiva frente al gigante que es la petrolera mexicana: las ventas a la isla representan apenas el 0.1% de los ingresos totales de Pemex y menos del 1% de su producción de crudo.
El factor Trump y la «Disponibilidad» como salida diplomática
La coyuntura no podría ser más delicada. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la semana pasada una orden ejecutiva amenazando con aranceles punitivos a cualquier nación que suministre «sangre energética» al gobierno cubano, tras la caída del suministro venezolano.
En este tablero de ajedrez, la respuesta de México parece haber encontrado una vía intermedia entre la confrontación directa y la sumisión. Aunque Sheinbaum defiende el derecho de México a mantener relaciones comerciales con Cuba, Pemex anunció una reducción inminente de sus exportaciones a partir de marzo de 2026.
¿La razón oficial? No las amenazas de Trump, sino la soberanía energética. «El petróleo es para los mexicanos y se refina en México», sentenció Rodríguez Padilla, argumentando que el incremento en la capacidad de refinación nacional —una de las banderas del sexenio anterior y del actual— obliga a recortar los excedentes de crudo disponibles para exportación, no solo a Cuba, sino a mercados como Europa y Estados Unidos.
«Si tenemos disponibilidad, sí [se mantendrá el contrato], pero como les he dicho, se están reduciendo nuestras exportaciones», aclaró el director, ofreciendo una salida técnica a un problema político.
Ayuda Humanitaria vs. Contrato Comercial
La presidenta Claudia Sheinbaum ha intentado desvincular el comercio de la solidaridad. Reconoció que, independientemente del contrato de Pemex operado en gran medida por la subsidiaria Gasolinas del Bienestar, México ha enviado y enviará ayuda humanitaria.
«Es mucho más por contrato que por ayuda humanitaria», precisó la mandataria, tratando de disipar la idea de que el Estado mexicano está subsidiando la energía de la isla. No obstante, Sheinbaum fue clara al señalar que las vías diplomáticas están abiertas para evitar que los aranceles estadounidenses golpeen a la economía mexicana, sin que esto signifique abandonar a Cuba a su suerte en medio de una crisis energética y humanitaria, agravada tras el paso del huracán Rafael en noviembre pasado.
La danza de los datos: Discrepancias en el volumen
A pesar de la transparencia defendida por el gobierno, investigaciones periodísticas y reportes a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) pintan un panorama más complejo. Mientras el Ejecutivo sostiene que los envíos son inferiores al 1% de la producción, análisis de datos de exportación sugieren que, en momentos críticos de 2024 y 2025, los envíos alcanzaron hasta el 1.35% de la producción nacional, superando en valor a las exportaciones combinadas hacia toda Centroamérica.
Especialistas del sector energético advierten que, contablemente, Pemex podría estar registrando estas operaciones como «cuentas por cobrar» que, en la práctica de la industria petrolera con socios de baja liquidez, a menudo terminan condonándose o reestructurándose a largo plazo, una práctica que data desde los años 90, aunque la administración actual insiste en la puntualidad de los pagos cubanos a través de créditos revolventes.
Conclusión
México camina sobre la cuerda floja. Por un lado, mantiene su tradición de política exterior independiente y solidaridad latinoamericana; por el otro, enfrenta la realidad pragmática de una economía integrada con Estados Unidos bajo la sombra de un proteccionismo agresivo. Marzo de 2026 será la fecha clave: el momento en que la «disponibilidad» de Pemex dictará si el flujo de petróleo hacia La Habana se seca por razones técnicas, cumpliendo así, tácitamente, los deseos de Washington sin renunciar a la retórica de soberanía.
Créditos y Fuentes: Esta nota fue elaborada con información y reportes de: El País (Sonia Corona), Proceso (Dalila Escobar), Animal Político (Frasua Esquerra), Infobae (Miguel Flores), Eje Central, N+, CNN en Español (Uriel Blanco), SinEmbargo, El Economista (María Fernanda Sosa Santiago) y La Jornada (Alejandro Alegría, Alma E. Muñoz y Arturo Sánchez).

