La Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) de Colima y las autoridades municipales de Manzanillo han activado una alerta preventiva dirigida a turistas y locales tras confirmar la presencia de «dragones azules» en diversas zonas de playa. Aunque su apariencia exótica y colores brillantes resultan atractivos a la vista, las autoridades advierten que se trata de una especie marina de riesgo por su potente carga tóxica.
El avistamiento de estos ejemplares, cuyo nombre científico es Glaucus atlanticus, ha movilizado a los cuerpos de emergencia y guardavidas, quienes piden extremar precauciones y evitar cualquier tipo de contacto físico con el animal durante la estancia en la costa.
¿Qué es el dragón azul y por qué es peligroso?
Pese a medir apenas entre 2 y 4 centímetros, este pequeño nudibranquio (una clase de babosa marina sin concha) esconde un mecanismo de defensa formidable. El «dragón azul» flota en la superficie de los océanos tropicales impulsado por los vientos y las corrientes, alimentándose de organismos altamente urticantes como la carabela portuguesa (Physalia physalis).
Lo que lo hace particularmente peligroso es su capacidad de «reciclar» el veneno de sus presas. El molusco almacena las células urticantes (nematocistos) en sus propios apéndices, lo que le permite liberar una toxina concentrada al ser tocado. Expertos señalan que su picadura puede ser incluso más dolorosa que la de las medusas que consume.
Síntomas y recomendaciones
El contacto directo con este animal puede desencadenar consecuencias inmediatas que van desde un dolor intenso e inflamación local, hasta cuadros más complejos como náuseas, vómitos y quemaduras en la piel. En personas con mayor sensibilidad, existe el riesgo de sufrir un shock anafiláctico, lo que requiere intervención médica urgente.
Protección Civil de Manzanillo ha sido enfática en sus recomendaciones:
Fenómeno natural, no motivo de pánico Las autoridades aclararon que la llegada de estos moluscos a la orilla suele estar asociada a cambios en las corrientes marinas y la temperatura del agua, eventos naturales que arrastran especies de alta mar hacia la costa.
La alerta se mantiene como una medida preventiva para garantizar la seguridad en la temporada turística; hasta el momento no se ha decretado el cierre de playas, pero se apela a la responsabilidad de los visitantes para reportar cualquier avistamiento y disfrutar del mar con seguridad.

