La detención de Ryan Wedding, el exatleta olímpico canadiense acusado de liderar una red transnacional de narcotráfico, ha desatado una tormenta diplomática y mediática. Mientras el Gobierno de México sostiene que se trató de una «entrega voluntaria», una investigación de The Wall Street Journal (WSJ) revela que el capo fue aprehendido en una «redada secreta» ejecutada por agentes del FBI en territorio nacional.
El operativo secreto: FBI en terreno mexicano
De acuerdo con el reportaje firmado por los periodistas Steve Fisher, Alexander Ward y Santiago Pérez para el WSJ, y retomado por medios como Aristegui Noticias y Proceso, la captura no fue un acto de voluntad del acusado. Fuentes oficiales estadounidenses y mexicanas confirmaron al diario neoyorquino que en la operación del pasado 22 de enero participó el Equipo de Rescate de Rehenes (HRT) del FBI.
Este comando de élite, el mismo que participó en la reciente captura de Nicolás Maduro en Venezuela, habría acorralado a Wedding. Según la investigación, los agentes negociaron con el exdeportista —quien se presumía armado y peligroso— recordándole que sus cómplices habían caído y sus activos estaban congelados. Finalmente, fue esposado por efectivos del FBI y trasladado a California en una aeronave del Departamento de Justicia.
La defensa de la soberanía: Sheinbaum niega injerencia
Frente a estas revelaciones, la respuesta de Palacio Nacional ha sido categórica. Como reporta Micaela Varela para El País, la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que su administración «jamás aceptaría una operación conjunta con fuerzas extranjeras en territorio nacional».
Sheinbaum Pardo y su gabinete de seguridad, respaldados por declaraciones del embajador estadounidense Ken Salazar, mantienen la versión de que Wedding se entregó en la Embajada de EE.UU. en la Ciudad de México. Para sustentar esto, se difundió una fotografía del detenido frente a la sede diplomática, aunque —como apunta el análisis de Darío Brooks para BBC News Mundo— dicha imagen ha sido desacreditada por expertos y medios canadienses al ser producto de Inteligencia Artificial (IA) y mostrar la antigua sede de la embajada, ya en desuso.
Kash Patel tweeted about the FBI's role in apprehending Ryan Wedding on Mexican soil.
But it was apparently supposed to be a secret. And it's set off a bit of an international incident, per WSJ.
Now Mexico's president is disputing Patel's account. pic.twitter.com/iUyv5epQVJ
— Aaron Blake (@AaronBlake) January 29, 2026
Contradicciones y tensión bilateral
La narrativa oficial mexicana choca frontalmente con las declaraciones de actores clave en Estados Unidos. Diego Joaquín Hernández, de La Silla Rota, destaca que el propio director del FBI, Kash Patel, publicó en la red social X que sus equipos actuaron con «precisión y disciplina» junto a socios mexicanos para llevar a Wedding ante la justicia.
A esto se suma la declaración de Anthony Colombo, abogado defensor de Wedding, quien declaró ante un tribunal en Los Ángeles:
“Si el gobierno de EE.UU. entra unilateralmente en un país soberano y detiene a alguien, se puede entender la preocupación… pero él fue arrestado, no se entregó”.
El perfil del «Chapo» canadiense Ryan James Wedding, de 44 años, pasó de competir en el slalom gigante de los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002 a figurar en la lista de los 10 más buscados por el FBI. Se le acusa de dirigir una organización criminal aliada al Cártel de Sinaloa para traficar toneladas de cocaína hacia Norteamérica y de ordenar múltiples asesinatos.
El caso, que The Wall Street Journal califica como un punto de tensión en la era Trump, sugiere que el FBI está identificando nuevos objetivos en México para realizar más operaciones conjuntas, desafiando la política de «no intervención» defendida por la actual administración mexicana.

