Fotografía: Un juzgado federal en Quintana Roo concedió la suspensión provisional contra la reconfiguración de uso de suelo en 107 hectáreas.
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n un golpe contundente a las pretensiones expansionistas de la naviera estadounidense Royal Caribbean, la justicia federal ha ordenado la detención inmediata de cualquier avance legal o físico del megaproyecto ‘Perfect Day’ México. La medida, otorgada por un Juzgado de Distrito en el Estado de Quintana Roo, responde a un juicio de amparo promovido por la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), que advierte sobre daños irreversibles al frágil ecosistema de Mahahual.

La suspensión provisional frena en seco la reconfiguración de 107 hectáreas que el Cabildo de Othón P. Blanco, encabezado por la alcaldesa Yensunni Martínez, había autorizado de manera arbitraria y sin consulta pública el pasado diciembre. Esta resolución judicial impide a la naviera ejercer cualquier derecho derivado del cambio de uso de suelo, suspendiendo licencias, permisos y constancias que ya habían sido entregadas «a modo» para la construcción de un paraíso artificial de concreto.

El riesgo: Un «Día Perfecto» para la empresa, un desastre para Mahahual

El proyecto, que contempla una inversión de 1,000 millones de dólares, pretende transformar el pueblo pesquero en un bastión corporativo con una alberca de 9,000 metros cuadrados y la torre de toboganes más alta de América. Sin embargo, detrás de la promesa de desarrollo se esconde una amenaza letal para la biodiversidad local.

De acuerdo con investigaciones publicadas por medios como El Financiero (Aldo Munguía) y EL CEO, la propia naviera admitió en su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que el proyecto tendría un «impacto negativo significativo» en 59 especies de animales. Entre las más afectadas se encuentran el ocelote, el tigrillo y la tortuga blanca, especies actualmente catalogadas en peligro de extinción y que utilizan estos predios como refugio y zona de alimentación.

Violaciones a la ley y presión hídrica

Antonella Vázquez, presidenta de DMAS, ha sido enfática: «No estamos en contra del desarrollo, sino a favor de que se respete la ley». La organización argumenta que la modificación al Plan de Desarrollo Urbano (PDU) violó la Ley de Asentamientos Humanos, al excluir a la comunidad de la toma de decisiones.

La jueza federal que otorgó la suspensión reconoció que la magnitud de ‘Perfect Day’ pondría una presión insostenible sobre el derecho al agua y la infraestructura de saneamiento de Mahahual, la cual ya es deficiente. Mientras que el directivo de Royal Caribbean, Jay Schneider, ha intentado matizar los daños prometiendo una supuesta «rehabilitación» de manglares, los ambientalistas sostienen que el desmonte y la contaminación por el flujo de 6 millones de turistas anuales son riesgos que el ecosistema no puede soportar.

Lo que sigue: La batalla por la suspensión definitiva

La suspensión provisional es apenas el primer paso. En los próximos días se llevará a cabo la audiencia incidental donde se decidirá si se concede la suspensión definitiva, lo que mantendría paralizadas las obras durante todo el tiempo que dure el juicio de amparo.

Este fallo representa una victoria histórica para los habitantes de Mahahual y grupos ambientalistas que se niegan a ver su hogar convertido en un parque temático privado que privatiza el acceso a la naturaleza y desplaza a la fauna local. Bajo el principio in dubio pro natura, la justicia ha decidido, por ahora, que la vida del manglar vale más que los dividendos de una naviera.

Créditos y Fuentes:

Información técnica y declaraciones de DMAS (Antonella Vázquez e Irma Morales).

Reportajes de investigación: Aldo Munguía (El Financiero), Sergio Rincón (EL CEO), Jesús Vázquez (Yahoo/El Economista) y Agencia SIM.


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