La diplomacia del petróleo, que durante el último año convirtió a México en el salvavidas energético de La Habana, ha sufrido un frenazo abrupto. Petróleos Mexicanos (Pemex) canceló el envío de un cargamento de crudo programado para la segunda quincena de enero, una maniobra que, aunque carece de explicación oficial, coincide con el endurecimiento de la política de Estados Unidos hacia la isla y la reciente captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
Según documentos internos y calendarios de exportación revelados por la agencia Bloomberg, la empresa estatal mexicana tenía programado embarcar el suministro a mediados de este mes a bordo del buque tanque Swift Galaxy, con la intención de arribar a puerto cubano antes del 31 de enero. Sin embargo, el registro fue eliminado de la logística de la petrolera sin previo aviso.
Esta cancelación representa el primer indicio tangible de que la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo podría estar recalibrando su política de «ayuda humanitaria» ante la inmensa presión ejercida por el gobierno de Donald Trump, quien ha puesto a Cuba y a sus aliados en la mira de su segunda administración.
Pemex retiró de su calendario un cargamento de crudo destinado a Cuba, en un momento en que el gobierno de Donald Trump aumenta la presión sobre la isla y lanza duras advertencias públicas. https://t.co/fg7iZA42OW
— Bloomberg en Español (@BBGenEspanol) January 26, 2026
El «Elefante en el cuarto»: La presión de la Casa Blanca
El contexto de esta suspensión no es técnico, sino geopolítico. El pasado 11 de enero, a través de su red social Truth Social, el presidente estadounidense lanzó una advertencia directa que retumbó en Palacio Nacional: “¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!”. En su mensaje, Trump instó a La Habana a negociar «antes de que sea demasiado tarde», marcando una línea roja para cualquier nación que intente socorrer al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Fuentes de alto nivel del gobierno mexicano, citadas bajo anonimato por Reuters y Noroeste, confirmaron que al interior del gabinete de Sheinbaum se evalúa reducir o detener los envíos por temor a represalias comerciales. Con la revisión del T-MEC en el horizonte (julio de 2026), México busca evitar abrir frentes de conflicto con Washington.
Carlos Álvarez, de Noroeste, reportó que Trump cuestionó directamente a Sheinbaum sobre estos envíos y la presencia de médicos cubanos en una reciente llamada telefónica. Aunque la mandataria mexicana defendió la soberanía de la ayuda, la desaparición del Swift Galaxy del mapa sugiere que el pragmatismo podría estar ganando la batalla ideológica.
De «Gasolinas Bienestar» al vacío energético
La dependencia de Cuba hacia el petróleo mexicano se volvió crítica tras el colapso de Venezuela. Según datos recopilados por Bloomberg y El Financiero, México desplazó a Caracas como el principal proveedor de la isla en 2025.
La periodista Camila Ayala Espinosa, de Proceso, destaca cifras reveladoras obtenidas de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC): en los primeros nueve meses de 2025, Pemex exportó a Cuba un promedio de 17,200 barriles diarios de crudo, lo que representó cerca del 3.3% de sus exportaciones totales. Esta operación se realizó en gran medida a través de la filial «Gasolinas Bienestar, S.A. de C.V.», facturando cerca de 400 millones de dólares, aunque gran parte se etiqueta bajo esquemas de crédito o ayuda.
El contraste es alarmante: mientras que en 2024 los envíos sumaron 245 millones de dólares, para octubre de 2025 la cifra se disparó a 543 millones, un crecimiento anual del 121%, según datos de Banxico analizados por Proceso. México estaba llenando el vacío dejado por PDVSA, cuyos envíos cesaron tras el bloqueo naval estadounidense y la operación «Resolución Absoluta» que culminó con la detención de Maduro.
Cuba: Al borde del apagón total
Para la isla, la decisión de Pemex es una sentencia de oscuridad. El analista energético Ramsés Pech advirtió que las reservas de combustible en Cuba alcanzan apenas para cuatro días de consumo. Sin los 20,000 barriles diarios que México aportaba regularmente, el sistema eléctrico nacional, ya colapsado, enfrenta un escenario catastrófico.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha reportado déficits históricos de generación, con apagones que afectan al 62% del territorio y cortes de hasta 20 horas diarias. «Sin la ayuda de Pemex, los apagones podrían agravarse en cuestión de días», sentenció Pech.
Silencio oficial y contradicciones
Hasta el cierre de esta edición, ni la Secretaría de Energía (Sener) ni Pemex han emitido comentarios sobre la situación del Swift Galaxy. La Jornada solicitó una postura oficial, a lo que la petrolera se limitó a responder que «no tiene información al respecto».
Públicamente, la presidenta Sheinbaum ha sostenido que los envíos obedecen a razones humanitarias y a una relación histórica de hermandad. Sin embargo, la realidad de los datos portuarios cuenta otra historia: la llave se ha cerrado, al menos por ahora. Queda por ver si se trata de una pausa táctica para calmar las aguas con el vecino del norte o el fin definitivo del salvavidas petrolero mexicano.
Como reportaron Leonardo Lugo V. (Publimetro) y Marco Antonio Campuzano (ADN 40), la incertidumbre reina mientras la presión internacional se intensifica. Lo único seguro es que, entre la espada de Trump y la pared de la crisis cubana, México ha optado, este enero, por el silencio y la inacción logística.

