Fotografía: Mark Carney desmiente un tratado de libre comercio con Pekín tras la advertencia de Washington de imponer aranceles del 100%.
Compartir

En un momento de máxima tensión diplomática, el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, aseguró este domingo 25 de enero de 2026 que su país no tiene intenciones de firmar un acuerdo de libre comercio con China. La declaración surge como un movimiento estratégico para desactivar la reciente amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amagó con imponer aranceles del 100% a todas las exportaciones canadienses si Ottawa concretaba un pacto comercial con Pekín.

Durante un encuentro con medios de comunicación, Carney fue enfático al señalar que Canadá «respeta profundamente» las obligaciones establecidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según explicó el mandatario, el acuerdo trilateral prohíbe explícitamente a sus socios negociar tratados con «economías que no operan bajo reglas de mercado» sin una notificación previa. «No tenemos intención de hacerlo con China ni con ninguna otra economía de esa naturaleza», subrayó.

El origen de la discordia: ¿Acuerdo o rectificación?

La controversia se encendió tras el reciente viaje de Carney a Pekín, donde se anunció una «nueva asociación estratégica». Mientras que Trump calificó este acercamiento como un «desastre» que permitiría a China utilizar a Canadá como un «puerto de descarga» para inundar el mercado estadounidense con productos baratos, Carney aclaró que los convenios alcanzados son ajustes técnicos.

El objetivo, según el Ejecutivo canadiense, es rectificar desequilibrios comerciales que afectaron a sectores como el agrícola, el pesquero y el de vehículos eléctricos en los últimos dos años. Bajo el nuevo marco, Canadá permitirá una cuota anual de aproximadamente 49,000 vehículos eléctricos chinos con aranceles reducidos (6.1%), a cambio de que Pekín reduzca gravámenes a productos canadienses como la canola, que pasaría de un 84% a un 15%.

La respuesta de Washington

Las palabras de Carney no parecen haber suavizado la postura de la Casa Blanca. A través de su red social Truth Social, Donald Trump arremetió nuevamente contra su homólogo.

Por su parte, el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, cuestionó la retórica de Carney en el Foro Económico de Davos, sugiriendo que el premier busca «aparentar ser virtuoso ante sus amigos globalistas» en lugar de velar por el pueblo canadiense. Bessent reiteró en una entrevista con ABC que la posibilidad de aranceles del 100% sigue sobre la mesa si se detecta un flujo masivo de mercancías chinas a través de la frontera norte.

Soberanía vs. Dependencia económica

Este conflicto es un capítulo más en la tormentosa relación entre Carney y Trump desde el regreso del republicano a la Casa Blanca. Mientras Trump ha sugerido incluso que Canadá se convierta en el «estado 51», Carney ha instado a las «potencias medias» a unirse para resistir la coerción económica de las superpotencias.

A pesar del roce, la interdependencia es innegable: Estados Unidos compró el 75% de las exportaciones canadienses en 2024. Por ahora, Ottawa apuesta por la política «Compren Canadiense» y la estabilidad del T-MEC para navegar las aguas turbulentas de la geopolítica actual. Con información de: DW, EFE, AP, Reuters, France 24 y SinEmbargo.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *